Mezcla de alcohol y tragedia

Mezcla de alcohol y tragedia

El chofer de un autobús mata a dos motociclistas

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Tres choferes alcoholizados que iban en el autobús urbano Rapsa, placas 801-198-Y que estaba fuera de su sector, realizaron ayer por la tarde un temerario recorrido por calles del sur de la ciudad que tuvo como colofón un mortal choque contra una motocicleta en la calle 66 con 99, junto al Panteón Florido.

El viejo autobús, propiedad del ex secretario estatal de Asuntos Religiosos en el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco, Marco Antonio González Canto, mató Margarita Estrella, pasajera de la motocicleta, y dejó gravemente herido al conductor, Rómulo Farfan, quien murió minutos después.

En el autobús fueron halladas dos megacredenciales expedidas por la Dirección de Transporte del Estado a nombre de Miguel Guadalupe Escamilla May y de Israel Abraham Samos May. El otro chofer no tenía uniforme ni identificación y se negó a proporcionar su nombre en el lugar de la detención. Sin embargo, horas después las autoridades informaron que los detenidos son Israel Abraham Samos May, José González Sosa y Jaime Alberto Parra Monsreal.

Una valiente y bella cantante, junto con su padre, Javier Méndez Castro, persiguieron en su camioneta al autobús cuando vieron el grave accidente en la calle 66 y no pararon hasta que los choferes responsables del homicidio detuvieron la unidad en la calle 109 con 64-K de la colonia Melitón Salazar.

Los ocupantes del camión quisieron huir corriendo amparados por la oscuridad que entraba, porque eran alrededor de las 6 de la tarde, pero la joven cantante, su padre y otro motociclista que también persiguió a los choferes gritaron: “¡Que los detengan, acaban de matar a unos motociclistas!”.

Rápidamente unos jóvenes que estaban por el rumbo aprehendieron a los tres choferes, que por su discurso incoherente y olor a cerveza evidenciaban que estaban ebrios. Su estado inconveniente quedó demostrado porque en el interior del autobús había varias latas de cervezas vacías.

Uno de los motociclistas que participó en la persecución salió a la avenida Circuito Colonias e informó de los hechos a los tripulantes de una unidad antimotines de la Secretaría de Seguridad Pública que pasó en ese momento.

Los uniformados rápidamente vocearon el reporte ciudadano y fueron a la esquina donde estaba parado el camión urbano. Ya la gente mostraba su indignación, interrogaba con fuertes palabras a los choferes sobre quién conducía y cuando los ánimos estaban muy calientes los policías subieron a los responsables a la unidad como medida de protección.

“Cálmense. Lo importante es que ya están detenidos”, señaló el uniformado, quien junto con otros policías que llegaron tomaron datos del camión y solicitaron la versión del señor Méndez Castro y su hija.

La joven y su padre dijeron que llegaron al Restaurante Eladio’s Itzaes para tocar, pero su vehículo fue golpeado por el autobús urbano y le rompió el espejo lateral del conductor. Entonces se inició una persecución que terminó en tragedia.- Joaquín Chan Caamal

Crónica

Estela de muerte

La estela de desgracia y los restos de la moto, cascos, del camión que perdió su placa delantera que quedó cerca del cadáver de la mujer atropellada se inició en la calle 66 con 99 y se extendió hasta la 103 con 66 donde se incendió la motocicleta y se desprendió del autobús, que arrastró el vehículo casi un kilómetro con el peligro de ocasionar una explosión en plena huida.

Antes de ser detenidos, los choferes ebrios se internaron por calles de la colonia Melitón Salazar, pero sus perseguidores no los dejaron hasta que fueron detenidos.

Los ciudadanos salieron en grupos en tres lugares para observar la desgracia. Un grupo rodeó el cadáver de la mujer, que yacía entre un poste de electricidad y un árbol. Otro grupo vio la motocicleta achicharrada y el último grupo rodeó el camión urbano detenido en la calle 109 con 64-K de la Melitón Salazar.

Las diligencias policíacas y ministeriales ocasionaron el cierre de la calle 66, desde la entrada al Cementerio hasta la calle 103.




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