“Lo hice, estaba celoso”, admite

Detenido acepta que asesinó a su amasia en su casa

Carlos Fabián Ku Cen, en las diligencias ayer ante el Juzgado 1o. Penal, acusado de asesinato

“Lo hice porque estaba celoso, estaba tomado y no me pude controlar”, expresó Carlos Fabián Ku Cen, acusado de dar muerte a su amasia, Eugenia de la Cruz Barbosa, el pasado viernes 16 de mayo, en el fraccionamiento Ampliación La Hacienda de esta ciudad.

En declaración preparatoria que rindió ayer en el Juzgado 1o. Penal, el detenido negó que hubiera atacado a agentes de la SSP, lo que dio motivo a su detención.

La defensa hizo notar que la confesión de admisión y recaudación de otras pruebas se hizo cuando el acusado estaba en manos de las autoridades. Se han dado casos de absolución porque se anulan parte de las pruebas contra los detenidos.

Los hechos ocurrieron la noche del viernes de la semana pasada y el cuerpo fue hallado en horas de la madrugada del sábado.

El domingo, en una obra en construcción, fue detenido Ku Cen. Sin embargo, la SSP afirma que fue en el fraccionamiento Girasoles de Opichén el lunes, cuando sin ningún motivo fueron agredidos al cuestionar a Ku Cen a quien vieron “nervioso”.

Desde el domingo Ku Cen estuvo “desaparecido”, hasta que ayer fue llamado a declarar por las dos acusaciones: homicidio calificado y ataques peligrosos contra funcionarios.

Asimismo, existen discrepancias en la forma como el acusado entró a casa de la occisa. La Fiscalía General sostiene que lo hizo brincando muros y por la parte posterior de la casa.

Ayer dijo que lo hizo por la puerta principal ya que, aunque la casa estaba cerrada, la llave pendía de la cerradura.

Con una madera golpeó a la mujer, a quien previamente reclamó haber departido con un hombre en un bar del Centro, como informamos.

Reiteró que estaba molesto e incluso cuando la occisa salió del bar la siguió.

Al llegar a su casa se habría dormido, un hijo de la fallecida salió y dejó la llave en la cerradura.

Aunque la puerta estaba cerrada, el asesino confeso metió la mano por un cristal roto y accionó la llave. Luego del crimen huyó.- Rudesindo Ferráez García




Volver arriba