Libre chofer detenido

No se “enderezó” el trabajo de la SSP y la Fiscalía General: un juzgado penal liberó a acusado de mortal accidente cerca de Vergel por falta de pruebas. José Guadalupe González Leal recuperó su libertad y tampoco enfrentaría cargos por manejar alcoholizado. La fallecida es la indigente María de Lourdes Soberanis Cirerol, quien pereció a consecuencia de las heridas que sufrió al ser embestida por el Tsuru que manejaba González Leal. Hubo una cadena de ilegalidades que dieron como resultado la “libertad por falta de elementos para procesar”, como determinó el Juzgado 8o. Penal. El accidente fue en la calle 69, cerca de la avenida Universidad Pedagógica Nacional. La detención, mucho tiempo después del atropellamiento, en casa de González Leal. La SSP hizo la aprehensión y consignó el caso la Fiscalía y ésta al juzgado. Sin embargo, por no haber inmediatez en el hecho y la aprehensión, no se ratificó la detención. Sin embargo, antes de liberar al acusado ese mismo tribunal ordenó la aprehensión, la que se hizo cuando el inculpado salía del reclusorio. De nueva cuenta, en el penal, el detenido relató que la occisa bajó intempestivamente de la acera y por eso la embistió. Dijo que no pudo evitar el atropellamiento. Pidió una fianza y se le fijó en $1.300,000, cantidad que no tuvo para su liberación. En el plazo que fija la ley ese juzgado resolvió la situación jurídica y determinó la libertad por falta de pruebas. Los peritajes elaborados no tienen el apoyo ténico porque se apoyan en una sola versión. También hubo otras irregulariades que fueron valoradas.-

Ayer se presentó un caso de “Portación de armas e instrumentos prohibidos”, uno de los delitos considerados menores que, a partir de hoy, serán escasos verlos en juzgados penales. Los robos a tiendas, abusos dehonestos y otros ilícitos no llegarían a los juzgados penales que, desde hoy, serán ventilados en juicios orales, luego de más de 100 años del sistema escrito. “Esa navaja no es mía, es del nieto de un señor, pero este señor no podía acusar a su nieto y me la pusieron”, expresó Luis Enrique Calderón Chi, preso desde el viernes por supuesta portación de una navaja. En el Juzgado 1o. Penal, donde se atendieron los asuntos del pasado fin de semana, en la última “guardia”, recibió numerosos casos que en realidad tienen poca trascedencia, pero hay personas detenidas de por medio. Robos de pequeños objetos y otros delitos pasarán a la historia en los juzgados. Se ventilarían en otros medios de conciliación, como se espera. Calderón Chi insistió en que la policía le “puso” la navaja que le encontró al “nieto de un señor que dice que le robaron”. El detenido, quien tiene derecho a una fianza, pero carece de recursos, pidió la comparecencia del “nieto” del quejoso de robo, lo que se espera sea en breve.-

“Entramos a huixar, no a robar, la estufa que estaba en el triciclo estaba desbaratada, era chatarra y los policías lo pusieron en mi triciclo”, expresó María Cristina Cab Pacheco, acusada de hurto en la casa de Wafé Kuri Torre, en Montebello. Imelda Guadalupe Tzuc, cuñada de Cristina Cab, coincidió con esa versión, en declaración que rindieron en el Juzgado 1o. Penal. En apariencia, la casa de Kuri Torre, que se supone está custodiada por la Fiscalía General, ha sido objeto de varios robos. “Tampoco rompimos sellos, estaban rotos, la puerta estaba abierta y por eso entramos”, expresó Cab Pacheco. Las dos mujeres no tienen derecho a una fianza, ya que entraron con una menor, hija de una de las detenidas y, por ese motivo, les atribuyen corrupción de menores. Fueron detenidas, como informamos, el viernes por la mañana, cuando la empleada de una casa cercana avisó de que había personas en la casa “cerrada”. La SSP se hizo cargo del asunto y luego agentes ministeriales. La denuncia fue formalizada po María del Carmen Torre Fuentelzas, madre Kuri Torre, quien sigue preso por el homicidio de su esposa Rosa María Arceo Ochoa. Las inculpadas también señalaron que salieron de sus casas para “pepenar basura” en calles de la ciudad. Llegaron a Montebello a bordo de triciclos y les “dio ganas de uixar” y por ese motivo, al buscar un sitio para sus necesidades fisiológicas, vieron “la casa abierta”. Sin embargo, entraron con todo y triciclo, pero al salir, fueron detenidas y “unos policías pusieron la estufa en un triciclo, como si lo estuviéramos robando”, como indicó Cristina Cab. Las acusadas pidieron que antes de que se decida su situación jurídica se le reciban varias pruebas.-

Caos vial ocasionó ayer un choque leve en la esquina de las calles 60 y 53 del Centro. Ayer a las 4 de la tarde un automóvil no respetó la distancia y se impactó levemente con otro; por este suceso se cerraron momentáneamente las calle 53 y la 60. Los vehículos que transitaban sobre la 53 fueron desviados a la 58, por lo que se armó un caos momentáneo, pues di cha calle es paradero de autobuses y colectivos de diferentes rutas. También desviaron a los vehículos que transitaban sobre la 60 en la 55, después de varios minutos los automóviles que chocaron, fueron retirados del lugar y se reabrió la circulación.-

Una empleada del Instituto de Seguridad Social al Servicio de los Trabajadores del Estado (Issstey) ocasionó un grave accidente la mañana de ayer en el centro de Mérida, con saldo de dos heridos y poco más de $350,000 en daños materiales. Por la magnitud del accidente se cerraron calles, lo que ocasionó problemas de vialidad. Al lugar arribaron compañeros de trabajo de la funcionaria, quien resultó con golpes, aunque nada de gravedad. El vehículo oficial de modelo reciente en el cual transitaba fue pérdida total. La mujer viajaba a unos 80 kilómetros por hora en una zona de 40, lo que ocasionó que fuera imposible frenar ante el cambio a luz roja en el semáforo de la esquina de las calles 66 con 47. De acuerdo con los datos, el accidente ocurrió alrededor de las 9 de la mañana de ayer. El auto Jetta placas YZG-4570, manejado por María José Martín Tamayo, transitaba de Poniente a Oriente sobre la calle 47. Al llegar al semáforo de la calle 66, se voló la luz roja del semáforo y cruzó. Justo en ese momento sobre la calle 66, transitaba de Norte a Sur el Attitude placas YZJ-5806, manejado por Oscar Salazar Retoña. El jetta se estrelló con el Attitude. El Jetta arrastró al segundo vehículo, lo subió a la acera y lo dejó prensado con la fachada de un predio. Ambos guiadores resultaron heridos. El que se llevó la peor parte fue el guiador del Attitude, quien quedó atrapado en el interior del vehículo. Paramédicos de la Policía Municipal de Mérida y de la Cruz Roja, llegaron para auxiliar a los lesionados. Se abocaron a la tarea de auxiliar a Salazar Retoña. Luego de sacarlo del vehículo, lo empaquetaron y trasladaron al hospital. Sufrió fuertes golpes en las piernas, pecho y cabeza. Su estado de salud se reportó como delicado.Los daños, según las aseguradoras, ascenderían a $380,000; ambos vehículos fueron pérdida total, además de los daños al predio y al camellón. La guiadora del Jetta quedó en calidad de detenida.-

Teresita de Jesús Jiménez interpuso una queja ante la Comisión de Derechos Huma nos de Yucatán contra la Policía Municipal de Progreso y la SSP por el acoso del que son objeto sus cuatro hijos por elementos de dichas corporaciones. La mujer es madre de Sergio Magdaleno, Carlos Magdaleno, Eduardo Antonio y Jorge Yusif Aldana Jiménez, quienes fueron acusados hace dos años del robo a la joyería “Ópalo”, en Progreso; dijo que sus hijos salieron libres al comprobar su inocencia nueve meses después. La señora dijo que lo que vivió hace dos años fue una pesadilla porque ella misma estuvo detenida acusada de tratar de extorsionar a los policías. Teresita de Jesús, quien se comunicó al Diario para dar a conocer su caso, señaló que cuando los detuvieron los policías entraron a su casa y tomaron y luego presentaron como artículos robados sus propios aparatos electrodomésticos. Mencionó que ya detenidos sus hijos fueron objeto de tortura con toques eléctricos y golpes para que firmaran una declaración donde confesaban el robo, a lo cual nunca accedieron. Sin embargo, hasta el momento, el mayor de sus hijos tiene secuelas de los golpes que recibió. La mujer, quien inició desde hace dos años denuncias ante la Comisión de Derechos Humanos por estos hechos, señala que ahora que volvieron a robar la misma joyería la policía ha entrado a varias casas sin orden de cateo buscando a sus hijos, por lo que teme que de nuevo los inculpen de un delito que no cometieron. La mujer hace responsable al director de la Policía Municipal de Progreso, Carlos Flores Moo, y al subcomandante Sánchez de la SSP de lo que le ocurra a cual quiera de sus hijos.-




Volver arriba