“El diablo me poseyó y me hizo robar”

Arrebata celular a un menor, huye y se va desvistiendo

Luis Alberto Caamal Mukul no paraba de ofrecer disculpas y echarle la culpa al diablo de un robo que cometió contra un menor de edad

PETO.- “No lo quise hacer, yo predico la palabra de Dios, sólo que el diablo me andaba tentando para hacerlo, él me poseyó y por eso hice lo que hice, lo juro”, fueron las repetidas expresiones de Luis Alberto Caamal Mukul de 23 años de edad, al comparecer en el departamento jurídico acusado de asaltar y robarle a un menor de edad.

El robo ocurrió en la calle 44 entre 31 y 31-A del fraccionamiento Vivah I, cuando el menor caminaba para ir a comprar en una tienda.

En ese momento Caamal Mukul lo interceptó en la calle, le quitó un celular y comenzó a correr; al ver que le habían robado, el menor corrió tras su agresor, quien en su intento por huir y esconderse comenzó a desvestirse en el camino para despistar al menor.

Sin embargo, el niño lo siguió y vio que entró en una casa del fraccionamiento donde actualmente renta con su pareja desde hace varias semanas.

Según el reporte de la policía, los hechos fueron a las ocho de la noche y luego de que el menor viera dónde se escondió el asaltante fue a la caseta de la policía ubicada cerca del lugar a reportar lo ocurrido.

A bordo de una patrulla, los policías fueron a verificar y en el camino iban recogiendo la ropa de Caamal Mukul hasta llegar al predio donde estaba escondido.

Los uniformados le pidieron al sujeto que saliera y cuando lo hizo salió sólo con un bóxer y comenzó a negar las acusaciones del menor, pero el teléfono que había robado los policías lo encontraron tirado detrás de la casa.

Caamal Mukul fue detenido y trasladado a la comandancia para esclarecer el asunto donde, luego de negar todo, terminó por aceptarlo y ofrecer disculpas en reiteradas ocasiones.

Cabe señalar que ha Caamal Mukul le encontraron un envoltorio de hierba, al parecer mariguana. Luego de que el licenciado del Departamento Jurídico le explicara las acusaciones, comenzó a disculparse con el menor diciendo que no lo quiso hacer.

“Discúlpame, niño, no fue mi intención hacerte daño, yo me dedico a predicar la palabra de Dios, apenas salí el 29 de diciembre del Cerezo, donde aprendí las palabras de Dios. Pero es que el diablo me estaba tentando y me decía que lo hiciera, al final se metió dentro de mí e hizo que te robara, pero te juro que no lo vuelva a hacer”, fueron algunas de las expresiones del culpado.

Al final aceptó pagar el teléfono celular que robó y luego rompió al tirarlo cuando se vio descubierto.

Para que fuera puesto en libertad tenía que pagar los daños, lo cual se comprometió a hacer su pareja sentimental, con tal de que fuera puesto en libertad.- Miguel Ángel Moo Góngora




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