El camionero Julio César Ku Quen sigue en prisión por …

Carlos Martín Uitz Caamal acusado del ultraje a una hijastra suya de 14 años

El camionero Julio César Ku Quen sigue en prisión por el mortal atropellamiento a una joven profesional: nadie ha pagado fianza a su favor. Se espera que en breve sea declarado formalmente preso por homicidio culposo contra Soemi Burgos Chi, quien al caer del autobús en el que viajaba y que manejaba Ku Quen en la Itzaes con calle 29 la semana pasada. Se fijó fianza de cerca de $1.300,000 al chofer, quien en el Juzgado 1o. Penal declinó declarar y su defensa ofreció pruebas. Al vencer el plazo que fija la ley no se concretó ninguna diligencia.-

Cuando menos tres casos de violación contra menores se registraron en los juzgados penales, en el que dos de los acusados niegan ataques sexuales a sus hijastras. Los padrastros detenidos son Sergio Pat Hoil y Carlos Martín Uitz Caamal, quienes negaron la violación en los juzgados 7o. y 1o. penales. “Me acusa (la madre de la menor) porque me separé de ella, está molesta conmigo”, dijo Pat Hoil en declaración que rindió en el Juzgado 7o. Luego agregó que vivió en unión libre con la madre de la menor en Chenkú y por problemas entre ambos decidió no seguir esa relación. El acusado atribuye esa situación a la acusación en su contra. Sin embargo, la menor relató que fue obligada a sostener relaciones con Pat Hoil. En el Juzgado 1o., Uitz Caamal se mantuvo inclinado cuando le leyeron un acta: la madre de la menor se fue a trabajar, pero “una corazonada” le hizo regresar a su casa y vio que su amasio estaba con la hija de la denunciante. “No hice nada, estaba viniendo del patio, eso fue lo que viste”, dijo el detenido cuando la madre de la menor le reclamó su actitud. En un interrogatorio la menor reveló que era la segunda vez que su padrastro la obligaba a sostener relaciones con ella. El detenido admitió la relación, pero dijo que la menor lo “buscaba”, “se me tiraba” en la hamaca. En el Juzgado 1o. se decretó la formal prisión contra Carlos Mario Castillo Conde por corrupción de menores y violación equiparada contra una menor de Maxcanú. Los hechos fueron la semana pasada en Montes de Amé, en casa del inculpado y no en un monte cercano como informamos. La menor tampoco fue llevada por la fuerza, sino que ella, acompañada de otra menor, acudieron a la casa del detenido, quien les convidó a tequila y luego abusó de una de ellas. El detenido, como publicamos, se abstuvo de declarar.-

Con machete en mano, Cecilio Novelo Ku intentó resolver un problema que no se logró en una oficina de la Fiscalía General. Lo denunció Roque Enrique Durán Leal, quien sufrió herida en la cara con el machete. En el Juzgado 1o. Penal el detenido aceptó la agresión, pero señaló que se defendió de un conocido suyo, con quien ha tenido problemas. “Fuimos a mediación y no quiso firmar nada, no se quiso comprometer. Le insistí que me deje de molestar y no me hizo caso. Puse denuncias y nadie me hizo caso, parece que uno tiene que llegar a la sangre o matar para que le hagan caso”, alegó en su defensa. El quejoso señaló que la noche del sábado estaba en su casa de San Luis Dzununcán, en la calle 90 entre 187 y 189 cuando escuchó ruidos en la calle luego el ahora detenido entró a su casa y lo hirió con el machete. “No entré a su casa, fue en la calle, él me agredió primero y me defendí”, señaló el acusado, quien estaba ebrio el día de los hechos.-

“Sólo un cigarrito, no tenía más”, expresó Edgar Manuel Pech Chunab, acusado de causar un accidente bajo los influjos de la mariguana. “De vez en cuando fumo mariguana, ese día tenía un cigarrito”, agregó en el Juzgado 1o. Penal cuando declaró en fase preparatoria por haber causado un accidente en la calle 50 entre 143 y 145 de la Cinco Colonias, la noche del sábado. Causó daños a una camioneta manejada por Alicia Leonor Cervera Montejo. No se le acusó por el accidente, sino por fumar la yerba. En el mismo juzgado declaró Luis Manuel Sánchez Vinagre, por robo calificado, denunciado por Erika Alejo Ramírez. La quejosa dijo que se recuperó lo robado, pero el caso se turnó al juzgado porque el robo se persigue de oficio. El detenido negó parcialmente los cargos. Ambos casos permite la fianza.-




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