Detienen al “Solovino”, vino a Mérida para cometer robos

Aberto Balcázar Juárez.- Imagen oficial

Aberto Balcázar Juárez.- Imagen oficial

Un sujeto apodado “Solovino”, originario de Tabasco, fue detenido por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública como sospechoso de numerosos robos en tres fraccionamientos del norte de Mérida.

Su actitud temerosa, las contradicciones en que incurrió y un cargamento de licores, vinos y tequilas que llevaba en una mochila fueron determinantes para que procediera su arresto cuando se alejaba del predio número 245 de la calle 49-A entre 42 y 46 de Francisco de Montejo donde acababa de robar.

El tabasqueño dijo llamarse Alberto Balcázar Juárez, de 18 años de edad, quien relató que llegó el 1 de enero exprofeso para cometer robos en Mérida donde tiene como cómplice a una persona que se llama Raúl y le apodan “El Cachorro”.

Su primer viaje a la capital yucateca fue en agosto de 2013 y sus cinco robos fueron perfectos porque nadie los descubrió. En aquella ocasión robaron en casas de Francisco de Montejo, Las Américas y Lindavista.

La suerte se le acabó este sábado. Patrulleros de la unidad 2147 de la SSP vieron a un sujeto vestido con un short que cargaba una mochila abultada. Como parte de su rutina se le acercaron, pero el sujeto intentó correr por lo que fue interceptado.

Dijo que estaba esperando un taxi para ir a su hotel del centro. Luego, argumentó que esperaba a un amigo llamado “El Cachorro” y que llevaba ropas en su mochila. Sin embargo, cuando mostró el cargamento era de bebidas alcohólicas y un perfume femenino.

Vecinos que se acercaron para averiguar el motivo de la detención señalaron que les pareció oir ruidos en la casa de Felipe Romero y lo estaban localizando. Más tarde se apersonó el dueño del predio y reconoció como suyos los licores.

Fueron a la casa y descubrieron que quitaron un protector y los cristales de una ventana de la parte trasera y junto al muro estaba una televisión de pantalla plana lista para sacarla del predio.
Con todas esas pruebas “El Solovino” aceptó que robó y no era su primer golpe. Joaquín Chan Caamal.




Volver arriba