Clausuran un bar por una riña en Valladolid

Enrique Barrios Ruiz, detenido por una riña en la que dejó herido a parroquiano

VALLADOLID.- Agentes de la Policía Municipal y personal del departamento de Espectáculos clausuraron ayer el “Bar Coyote”, que administra Verónica Caro Sánchez, “La Pocholona”, quien fue policía municipal algunos años y de manera constante se le veía en bares ingiriendo alcohol. Durante una operación en un predio donde venden cervezas de manera clandestina, sobre la calle 45 con 28, se le encontró en el lugar y se le dio de baja en la corporación. Posteriormente “la Pocholona”, se hizo cargo del bar “Coyote”, el cual funciona dentro de una cuartería ubicado en la calle 12 entre 37 y 39 en la colona Militar, donde se presume viven varias meseras.Algunos vecinos, sospechan que las meseras luego de convencer a su cliente dentro del bar, se les hace facil llevarlos a su cuarto, de tal modo que funciona como tranpolín para la prostitución.

La noche del martes la mesera Ana Kristel Castillo Córdoba acusó a los parroquianos José Arturo Pech Balam y José Bernardo Cano Canché de haberle robado dos celulares y fue ahí donde se inició la riña. Debido al escándalo llegó la Policía Municipal y personal del departamento de Espectáculos y clausuraron el antro.De acuerdo con investigaciones realizadas, posteriormente “La Pocholona” llegó a la corporación policiaca y entró como si estuviera en su casa sin que nadie le dijera nada.Ahí andaba diciendo que abriría de nuevo pronto, por su buena relación con el director de la corporación, Carlos Marsh Ibarra. Se paseó por el lugar como si estuviera en su casa y nadie le dijo nada; según algunos agentes que lo vieron, no hicieron nada por temor a un “regaño” del jefe.-

Cae una banda de ladrones de motos

PROGRESO.- La Fiscalía General del Estado y la Policía Municipal van tras las pistas del taller “Huesos” de la calle 37 entre 102 y 104 , cuyo dueño presuntamente compraba partes y refacciones de motocicletas que por encargo robaba la banda del “Kisinio”. Al dueño del taller “Huesos” lo involucra Edgar Alberto Solís Ramírez, alias “Kisinio” o “Beto”, quien es el líder de la banda de ladrones de motocicletas que fue detenido el martes a las 9 de la noche por transitar en una moto sin llevar el casco de protección. “Kisinio”, quien delató a sus compañeros de fechorías, en un intento de negociar su libertad, pero quedó detenido. Los agentes confiscaron cinco motos de la marca Itálica, una Bajak, así como dos motores de la marca Yamaha y Case, dos tanques, cinco rines, dos asientos, tres mofles y adornos que usan las motocicletas. El monto de lo recuperado asciende a más de $100,000. Los presuntos ladrones fueron presentados el martes a las 10:30 de la noche; a los tres menores se les remitió a la agencia especializada de menores infractores, los otros dos así como las motos confiscadas fueron remitidos a la agencia 11 de la Fiscalía General del Estado. La operación para detener a los presuntos ladrones fue rápida, duró media hora desde que detuvieron a “Kisinio” y se checó con Plataforma México si la moto en la que viajaba no estaba reportada como robada, pero el caco se puso nervioso, cayó en contradicciones y finalmente confesó ser integrante del grupo delictivo.-

Secuelas de una riña en céntrica cantina

En enero de 2001 surgió un pleito a las puertas de una cantina cuyo resultado, dos años después, es una persona con secuela de heridas y un detenido. “No es cierto, no es cierto”, expresó Enrique Barrios Ruiz, detenido por orden que giró el Juzgado 4o. Pena, previa denuncia de Luis Antonio Soberanis Herrera. En la calle 10 casi con 63 de la Cortés Sarmiento ocurrió el pleito, cerca de la cantina Chichén. El quejoso afirma que en realidad fue atacado por Barrios Ruiz, sin motivo alguno. “Cada vez que me veía en la cantina me insultada. No le hacía caso, como ese día (de la agresión), salí a la calle y me golpeó, me pateo en la espalda”, afirma el denunciante. “Ese día gritó “a dónde va ese h… viejo”, salí y me pegó”, expresó Soberanis Herrera, cuya versión fue apoyada por testigos, incluso, un taxista que pasaba por el sitio. Con fracturas en varias partes del cuerpo, el quejoso fue operado, pero aún hay secuelas pendientes de calificar. Reclama el pago de sus curaciones. El detenido insistió en que no cometió los hechos que le atribuyen.-

Admiten abuso sexual y golpes a una menor

El Juzgado 5o. Penal recibió declaraciones de dos acusados que admiten, uno haber abusado sexualmente de una discapacitada y otro de golpear a su sobrina. Oscar Salvador Polanco Osorio admitió que tocó a una mujer que utiliza silla de ruedas, pero “lo hice porque ella me lo pidió”. La denuncia la promovió la madre de la discapacitada, quien vio que el detenido, un vecino suyo, llevó a su víctima a la casa del inculpado, en la calle 127, casi con 50, de la Cinco Colonias. En ese mismo juzgado se careó Ángel Canché Pech, quien cometió abusos deshonestos contra una vecina suya, en septiembre. El detenido niega los cargos y la quejosa los reitera. Alfredo Chi Xequé admitió que golpeó a una sobrina suya, menor, cuando ambos discutieron en la casa que habitan, en la Amalia Solórzano.El pasado fin de semana fueron los hechos. La menor mordió un dedo a su tío y éste le propinó varios golpes.”Ella me alteró, no lo quería hacer”, dijo.-




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