Choca un refuerzo del equipo de fútbol de la SSP

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Dormita en el volante de su automóvil cuando iba a su casa por el rumbo de Los Cocos

El cansancio, la mala noche y unas cervezas ingeridas se combinaron la noche de este domingo para que Jacinto Canto y su automóvil Jetta terminaran estampados contra el muro y reja del predio número 663 de la calle 58 entre 93 y 95 del rumbo de Los Cocos.

Jacinto es ampliamente conocido por los policías porque es refuerzo del equipo de fútbol de la Secretaría de Seguridad Pública y vecino de la calle 95 por lo que su popularidad y la aceptación de su culpa facilitaron la solución del problema.

Jacinto Canto guiaba su automóvil, placas YZW-33-82, de norte a sur sobre la calle 58 cuando presuntamente “dormitó” al volante y despertó por el violento sacudón que recibió cuando subió a la acera, estallaron sus dos neumáticos, derribó parte de un muro frontal y la reja de la fachada del predio.

No hubo lesionados. Ni siquiera el guiador que entró como bayoneta al predio.

¿Jacinto fuiste tú?, cuestionó el dueño del predio dañado cuando lo vio detenido en una camioneta antimotines de la SSP alrededor de las 11 de la noche.

Los padres de Jacinto, ambos de la tercera edad, trataron con mucha confianza al dueño del predio y le pidieron el perdón para que su hijo no pasara la noche en el bote.

“Dice que se durmió. No está muy tomado”, justificó la madre de Jacinto ante el dueño de la vivienda dañada.

También informó que Jacinto atiende una agencia de cerveza y ayer terminando de trabajar a las 10 de la noche se fue a jugar fútbol en el campo del ex Rastro con los comandantes de la SSP porque es refuerzo del equipo de la corporación policiaca. Hoy domingo regresó a su trabajo y “no había dormido”.

“Aquí cerquita vive. Está sobre la 95. Ya estaba por llegar a su casa”, indicó la madre de familia, quien reiteró que su hijo es muy conocido entre los comandantes porque juega fútbol con ellos.

La esposa y padres de Jacinto ofrecieron reparar el muro y la reja. Asumir el gasto de los daños y pidieron que otorgara el perdón, a lo que accedió el propietario del predio.

Numerosos vecinos salieron a mirar el accidente y reconocieron a Jacinto como el causante del accidente con suerte porque no había nadie en la acera ni autos estacionados en ese costado. Joaquín Chan Caamal.

 

 




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