Buscan a ladrones de unas alhajas

Califican como "un gran pecado" el robo en iglesia

La Fiscalía General del Estado reveló detalles del robo perpetrado en la iglesia de Cacalchén, entre otros, que los ladrones ingresaron por la puerta Norte del templo.

Con la ayuda de alguna barra metálica los ladrones forzaron la cerradura e ingresaron a la iglesia, donde robaron las alhajas que los feligreses le regalaron como promesa al Cristo de Ruinas de Aké.

Según las estimaciones, el monto de lo robado ascendería a $500,000 en joyería, cuyo peso neto estimado es de 1.5 kilogramos. Doroteo Canto Estrella, sacristán de la parroquia, fue quien interpuso la denuncia correspondiente.

Por su parte, se informó que se encontraron algunas huellas en la imagen y en el altar, las cuales se tendrán que corroborar para dar con los ladrones.

Un grupo de vendedores que llegó a la población hace unos días está entre los sospechosos, debido a que desde hace años se realiza esa tradición y nunca había ocurrido algo similar.

Por su parte, la Policía Ministerial realiza operaciones en diferentes municipios, incluido Tixkokob, Motul y Mérida, ya que los ladrones tratarían de vender o empeñar el botín.

El hecho causó indignación entre los pobladores, quienes calificaron el robo como “un gran pecado”.

El robo habría ocurrido a la una de la mañana del domingo, aunque el hurto fue descubierto a las 6 de la mañana, cuando se abrió la iglesia para la misa del domingo.

En otro asunto, la Policía Ministerial inició ayer las investigaciones por el robo de la campana de la iglesia de San Antonio Kaua II, en Kanasín, con la visita a chatarrerías, a donde acudirían los ladrones a venderla.

Hace unos años ocurrió una situación similar en San Pedro Noh Pat, Kanasín, cuando un grupo de personas robó la campana de la iglesia. Días más tarde se localizó la campana en una chatarrería de la colonia Azcorra, donde se vendió en $200. No se detuvo a los ladrones.- David Chan Caamal




Volver arriba