Avances sobre un avión robado

Avances sobre un avión robado

El piloto sería un experto en evadir los radares, dicen

Imagen del avión Hawker Siddeley HS-125 tomada de la cuenta de twitter del Gral. Vladimir Padrino, jefe del Codai venezolano

Las primeras pesquisas de las autoridades de aeronáutica civil por la desaparición del avión del espacio aéreo yucateco arrojó que el piloto no identificado que voló la aeronave es un experto en la evasión de los radares.

Conoce el mecanismo para apagar los controles y de esa forma salir del monitoreo de los radares que vigilan el espacio. De acuerdo con las fuentes, sólo algunos pilotos conocen los controles que deben apagar para evadir los radares sin poner en riesgo el vuelo y volar a baja altura para que no sean localizados durante su travesía.

El plan de vuelo en Yucatán del avión Hawker Siddeley HS-125, el mismo que apareció quemado en una foto publicada en twitter por el general Vladimir Padrino, jefe del Codai venezolano, era una escala técnica en el aeropuerto de Mérida para cargar turbosina la noche del viernes y una pernocta en el aeropuerto de Chichén Itzá para continuar su vuelo el sábado. Presuntamente, en Mérida debía subir a un pasajero que contrató un servicio, pero todo fue ficticio.

El avión, propiedad de la empresa Jet Net, no respetó su plan de vuelo. Apenas cargó combustible prosiguió su vuelo directo a Sudamérica. Para ello el piloto desactivó controles que permiten la localización en el radar y voló bajo para que no fuera rastreado por los caza mexicanos y los radares que monitorean la zona sureste del país.

El piloto que “robó” el avión es un tercero. El piloto titular es Oscar Armenta, pero éste no voló el aparato.

De un vistazo

Copiloto misterioso

El piloto titular del Hawker HS-125 es Oscar Armenta y el copiloto Eduardo Romero del Valle. El primero no viajó a Mérida y el segundo sí lo hizo con otro copiloto, quien supuestamente se robó el avión en Mérida, por la cual presentó una denuncia de hechos.

Datos

La PGR ya tiene datos de los pilotos que llegaron a Mérida porque pagaron el combustible.




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