Allana la casa asegurada

Allana la casa asegurada

Sujeto intenta robar en el predio que fue cateado

Continúa la vigilancia en el predio cateado la semana pasada por la Seido, donde un sujeto quiso robar ayer

Un hombre fue detenido ayer por la policía cuando intentó robar dentro de la casa que la Seido aseguró la semana pasada, en la calle 52 entre 43 y 45 del centro de Mérida.

El detenido fue identificado como J.L.M.P, de 34 años de edad, a quien se le acusaría por allanamiento de morada.

El sujeto habría ingresado al inmueble donde la semana pasada se realizó una operación federal y se aseguraron 39 vehículos de dudosa procedencia, por los techos de las casas aledañas.

Y a propósito del cateo y el decomiso de vehículos, ayer se informó que nueve de los automotores estaban blindados y los dos detenidos durante la operación fueron liberados, luego de comprobar que eran los jardineros.

En el lugar se colocaron sellos donde se especifica que el inmueble está asegurado, con lo cual se terminó la investigación dentro del inmueble. También se sellaron los portones, con soldadura.

En los próximos tres meses el lugar permanecerá resguardado las 24 horas del día por agentes de la Secretaría de Seguridad Pública.

Los portones tienen un grosor de 10 centímetros y también están blindados.

Según se informó, en la operación del jueves pasado se estuvo a unos minutos de concretar una importante aprehensión, pero al parecer alguien dio el “pitazo”.

Como informamos, el jueves pasado la Seido, en coordinación con el Ejército y la Policía Federal aseguraron el predio que servía como bodega de vehículos de dudosa procedencia.

En el lugar se detuvo a dos personas, quienes resultó que sólo eran empleados.

Según la información oficial, varios de los vehículos tenían reporte de robo con violencia en por lo menos ocho estados del país.

Al parecer la ubicación del predio se dio luego de la detención de una banda de robacoches en Cancún, Quintana Roo, quienes habrían confesado la existencia de la casa de seguridad en Mérida.- David Chan Caamal




Volver arriba