Afortunada intervención

Un hombre sufre un infarto y lo salvan socorristas

Paramédicos trasladan a Antonio Ordaz Roda, quien sufrió un infarto al corazón, al Hospital Juárez ayer

Paramédicos de la Policía Municipal de Mérida y de la Secretaría de Seguridad Pública le salvaron la vida ayer a Antonio Ordaz Roda, de 76 años de edad y vecino de Mulsay, luego de que sufrió un infarto al corazón, en el interior del pasaje Picheta.

El incidente causó alarma entre turistas, peatones y comerciantes. Algunos guías de turistas retiraron de inmediato a los visitantes.

De acuerdo con los datos, los hechos ocurrieron al mediodía de ayer, cuando Ordaz Roda ingresó al pasaje Picheta y se dirigió al área de restaurantes. Sin embargo, de repente sintió un fuerte dolor en el pecho, puso las manos en él y se desplomó.

Alarmados, varios comerciantes corrieron a pedir ayuda a la guardia de Palacio de Gobierno. De inmediato, los oficiales solicitaron ayuda a los servicios de emergencia.

En minutos llegaron paramédicos de la Policía Municipal de Mérida y de la Secretaría de Seguridad Pública al lugar.

Ordaz Roda estaba en el piso, semiinconsciente.

Los socorristas tuvieron que realizar con él maniobras de reanimación y le aplicaron medicamentos para que reaccionara. Preocupados, empleados del lugar seguían de cerca las maniobras de los socorristas.

Luego de varios minutos de trabajo por parte de los paramédicos, Ordaz Roda comenzó a reaccionar.

Tras las labores de resucitación y cuando Ordaz Roda despertó, algunos de los ahí reunidos agradecieron a los paramédicos y otros aplaudieron.

Para monitorearlo, los paramédicos conectaron al infartado a un monitor y lo trasladaron al hospital Juárez, del IMSS.

Se informó que es el segundo infarto que sufre Antonio Ordaz. Esta vez se le salvó la vida gracias al aviso oportuno y a que los socorristas estaban cerca.

Martha Patricia Muñoz, empleada de una tienda de ropa típica, indicó que vio ingresar a Ordaz Roda, “como cansado y sudaba”.

Luego vio que se apoyó en la pared, se tocó el pecho y cayó al suelo.

“Fue angustiante porque pensamos lo peor. No se movía… Gracias a Dios los paramédicos le pudieron salvar la vida”.

El hombre fue llevado al hospital y su estado de salud se reportó delicado pero estable.- David Chan Caamal




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