Policía en corto

Edgar Ricardo May Pool y Guelmy Guadalupe Valencia Castillo, detenidos por presunto narcomenudeo. El primero, taxista, asegura que sólo prestó un servicio y que fue detenido sin razón

Cuatro detenidos, entre ellos un taxista, negaron el narcomenudeo que les atribuyen, en declaraciones que rindieron en el Juzgado 5o. Penal. “A mí me pidieron un servicio, terminé y cuando me retiraba, me detuvieron sin que me dijeran el motivo”, expresó el taxista Edgar Ricardo May Pool. Sus coacusados son Guelmy Guadalupe Valencia Castillo, Mercedes Buenrostro Alcalá y Ricardo Ceja Noriega. Como la primera llevaba a un menor, hijo suyo, a todos les atribuyeron corrupción, delito que no permite fianza. El taxista relató que el martes le solicitaron un servicio por Valencia Castillo a quien llevó hasta la tienda Aurrerá de Juan Pablo II. “La dejé en el estacionamiento y cuando salía me detuvieron. Acompañé a los agentes para que me explicaran, nadie me dijo nada pero tampoco me soltaron”, fue parte de la declaración del chofer, de Econotaxi. Los otros acusados negaron los hechos con diversos argumentos. Fueron detenidos por agentes ministeriales.-

“Queremos escuela, queremos escuela, que nos cumplan”, fue parte de las frases que en coro gritaba un grupo de madres de familia que cerró una calle de Dzununcán. El problema se veía venir desde hacía varios años hasta que llegó: el aumento de niños en la primaria hizo que se saturen las pequeñas instalaciones de un kínder que les dieron “prestado”. Los alumnos de la primaria “Nueva Creación” toman clases en el jardín de niños “Frida Kahlo”, lo que ha derivado en fricciones entre los profesores. En la mañana funciona el kínder y en la tarde la primaria. En la primaria ya no aceptan más alumnos porque no tiene salones adecuados. Físicamente no hay escuela. “Cortamos el candado para entrar, no quieren que usemos esos salones, ya no aguantan que nuestros hijos sigan en la escuela y tienen razón, no es la apropiada”, expresó una madre de familia que, al igual que otras inconformes, bloqueó la calle principal de esa comisaría ubicada al sur de la ciudad. Con llantas, piedras, troncos y otros objetos, las madres de familia impidieron el paso de automotores y la reacción de la policía fue más tarde. Los guiadores encontraron calles alternas para continuar su paso. Horas después de la protesta las inconformes se retiraron y anunciaron que hoy regresarán. Advirtieron que si no les hacen caso, pues llevan seis años de insistir en la escuela, tomarán otras medidas.-

“Mi intención no fue matar, sólo reclamarle, siempre molestaba a mi esposa, ella me acompañó a verlo”, manifestó Didier Fernando Pat Pat, acusado de homicidio en tentativa contra Julio Oxté Castul. Su presunto rival denunció que sin motivo aparente fue agredido cuando estaba en el Parque Ecológico del Poniente, el lunes. Supuestamente la esposa del acusado acudió a una cita con Oxté Castul, pero las investigaciones revelan que en realidad el detenido acudió a ese lugar, acompañado de su esposa, para reclamarle a Oxté Castul. Sin derecho a fianza, el detenido expresó que unos días antes el denunciante le llamó y le dijo “sabes que tengo que ver con tu esposa”. Indagó con su cónyuge y ésta le relató que Oxté Castul la acosa. Comenzaron las reclamaciones hasta que el lesionado aceptó una plática con Pat Pat. “Se empezó a burlar de mí, me dio con una piedra y para defenderme saqué un cuchillo que me sirve para mi trabajo y le di. Sólo fue una vez, las otras heridas se las causó durante el forcejeo. Yo le di en el estómago porque estaba molesto”, fue parte del relato del detenido, en el Juzgado 4o. Penal. Pat Pat manifestó que la plática se convirtió en una discusión y que Oxté Castul fue quien lo atacó primero con una piedra en la cara. “Por eso reaccioné”, agregó.-



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