Policía en corto

Ayer, en el kilómetro 1 del Periférico de Mérida, el tráiler placas 446-AK-7, manejado por Patricio Orlando Zapata Cancé, cargado con seis toneladas de carne de Mc Donalds, volcó,  a un costado de la Academia de Policía. Según el chofer, se le atravesó un mototaxi.

Como otros sentenciados, el psicólogo Alberto López Vadillo solicitó a un juzgado de Ejecución de Sanciones le concedan beneficios y, por lo tanto, la libertad antes del tiempo de la condena que recibió de un juzgado penal. La audiencia la encabezó Níger Pool Cab, titular del Juzgado 1o. de Ejecución de Sanciones. La reunión fue en el Juzgado 8o. Penal. Vadillo López fue condenado a 19 años de prisión en 2006, por el secuestro de una sobrina suya dos años antes. Pidió rescate de $1.200,000, pero fue descubierto y detenido. Se le redujo la sentencia a 15 años, por lo que aún le faltan cinco para ser liberado. Como otros internos, varios de los cuales han obtenido beneficos de ley, pidió su excarcelación antes del plazo fijado, con el argumento principal de estar apto para la convivencia social. Dictámenes, incluyendo uno de criminalística, lo favorecen. Ha sido autor de numerosos artículos sobre vida penitenciaria. También ha escrito libros sobre el tema. El Ministerio Público y familiares de una de las menores no está de acuerdo con que se le concedan los beneficios.-

Doce años después de expedida la orden de detención, José Ceballos Barrera fue aprehendido por violaciones que denunciaron sus hijastras. “No, no le hice nada, si lo hubiera hecho lo recordaría”, manifestó el acusado en declaración que rindió en el Juzgado 2o. Penal. En 2012 se expidió la orden de captura por los ultrajes que las menores relataron meses antes. Los ataques fueron en la casa en que cohabitaban con la madre de las niñas, en el poniente de la ciudad. La tardanza en la detención llamó la atención. En realidad fue casual, porque “se echó a perder mi bicicleta, los policías me preguntaron y creo que pensaron que es robada”, indicó el inculpado. Ceballos Barrera se unió con una señora que tenía dos hijas. Ambas fueron atacadas, según denunciaron, sin embargo, el acusado no fue detenido sino hasta anteayer. Por otro lado, Oscar Enrique Chávez negó, en el Juzgado 8o. Penal, que hubiera abusado sexualmente de dos hijastras suyas. “La mamá de ellas quiere un terreno, se siente con derechos; primero quería que lo vendiera y le entregara dinero, pero como no lo hice, me acusó de algo que no he cometido”, dijo. Según la denunciante, madre de las niñas, Oscar Chávez “es buscado” en el Centro del país, también por violación.-

“No asalté, no es cierto, no hice nada de eso”, dijo una y otra vez Jorge Armando Heredia Maas, acusado de robar a punta de cuchillo una lonchería ubicada en el interior de la Terminal de Camiones, en la calle 69 entre 68 y 70. Su defensa le preguntó si deseaba carearse con la denunciante Kenia Victoria Romero de la Paz, empleada del establecimiento y otro testigo de cargo. “No, con ellos no, mejor sólo con los policías”, expresó. Agregó que fue detenido cuando salió de “la puerta trasera” de la terminal, luego de haber entrado normalmente y adquirido un boleto la tarde del jueves. En declaración que rindió en el Juzgado 1o. Penal también negó haber obtenido $1,200. En otro orden, José Eduardo Flores Interián alias “Caballo” y Víctor Junior Ortiz Martín alias “Morro”, negaron el robo de una rejilla metálica del drenaje. “Yo tenía una rejilla, pero no de drenaje, la agarré de una casa deshabitada. “Era para vender como chatarra maciza”, relató Ortiz Martín. Flores Interián dijo desconocer qué tenía su coacusado en una bolsa cuando ambos se dirigieron a vender “algo”. Por otro lado, hoy declara en fase preparatoria Abraham Pérez Pérez, acusado de abusos deshonestos por Zulma Celis Zapata. Los hechos fueron en la Jacinto Canek, cuando la quejosa se inclinó para recoger una bolsa en un automóvil que se descompuso.-



Volver arriba