Pasión por Yucatán

Enamorada del Mayab, lo recorre todo en bicicleta

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Dolores McKeough con sus amigos en el último "Bike Friday", en el que recorrieron 700 kilómetros desde la capital yucateca hasta Tulum
Dolores McKeough con su plan de recorrido del "Bike Friday"


Dolores McKeough nació hace 71 años en Massachusets y vive hoy en Nueva York, pero los últimos tres años ha vivido enamorada de Yucatán y lo ha recorrido en igual número de ocasiones en bicicleta; el último recorrido terminó el 13 de febrero.

Pero no sólo el verde de los montes, el intenso sol, playas, pueblos y noches estrelladas del Mayab la han cautivado y obligado a regresar, sino también los panuchos, la sopa de lima y el pan dulce, entre otros.

Dolores, nombre que le viene por una ascendencia española, visitó la Península yucateca hace tres años, atraída por la milenaria cultura maya, la naturaleza y el idioma español, el cual aprende desde el mismo tiempo que llegó a Yucatán, en un centro especializado de español para extranjeros.

Dolores se expresa bien, aún no domina un 50%, pero ayudada de señas y conceptos explica y responde las preguntas que se le hacen.

Entrevistada en “El Trapiche”, un restaurante del Centro Histórico de Mérida, en la calle 62, cerca del Teatro Armando Manzanero, y acompañada de su amiga y compañera de clases de español Wenke Lunde, originaria de Noruega, nos compartió experiencias de su recorrido más reciente en bicicleta por estas tierras.

“Me gusta mucho el sentimiento de libertad que se experimenta al recorrer los caminos de esta tierra, ver la naturaleza, el aire limpio, todo eso es muy bonito y más relajado que en Nueva York”, nos dice la mujer, quien recuerda haber manejado por primera vez una bicicleta a los siete años de edad y luego la retomó con fuerza a los 30 años de edad.

Este año el recorrido se inició en Mérida. El primer día, acompañada de sus amigos Barbara, Roger y Randy, recorrió 77 kilómetros hasta Ticul; los días 1 y 2 de febrero visitaron las ruinas de Uxmal, Santa Elena y Muna. El 3 partieron de Santa Elena hasta Oxkutzcab, y al otro día hacia Tekax.

El 6 de febrero se fueron de Tekax hacia Tekit, vía Cantamayec, en un recorrido de 100 kilómetros.

El 7 de febrero tampoco estuvo fácil, pues pedalearon 85 kilómetros de Tekit a Izamal, ahí descansaron un día para partir el 9 de febrero hacia Pisté, vía Sitilpech, Tunkás y Dzitás. El 11 viajaron a Ek Balam, por Valladolid y Espita; descansaron al otro día y el 12 partieron hacia Cobá, en el vecino estado de Quintana Roo, para pedalear de aquí a Tulum el día 13, donde finalizó esta aventura de cuatro días, aderezada con vestigios mayas, cenotes, cocina regional, conventos e iglesias coloniales, playas, haciendas y mucho sol.

En total, en el “Bike Friday”, como le llaman, se recorrieron 700 kilómetros.

Antes de este viaje Dolores estudió español del 20 al 29 de enero y el año pasado el recorrido fue de Progreso a Chiapas.

En total, la mujer ha estado en México en cuatro ocasiones, las tres últimas las ha pasado aquí en Yucatán.

Dolores es soltera y no tiene hijos, tiene varios hermanos en Masachussets.

Antes de partir a cada recorrido tienen ya planeado todo, tanto la ruta como los kilómetros que van a recorrer y los hoteles o “campings” a donde van a llegar.

Emocionada aún del viaje, Dolores platica a su amiga Wenke las incidencias del recorrido y la anima para que se sume a ellos el próximo año.- Luis Iván Alpuche Escalante

De un vistazo

Bien preparados

Para sus recorridos en el “Bike Friday”, Dolores McKeough y sus amigos han hecho una lista -”¿Qué llevar?”- de lo que requieren, la cual han dividido en apartados: “Para tu bicicleta: bicicleta y accesorios y herramientas”; “Para ti: para vestir, Dinero & documentos, Uso sanitario & primeros auxilios”; “Artículos varios” y “Equipo para acampar (opcional)”.

Sólo sugerencias

“Éstas son sólo sugerencias… Excepto por algunos accesorios y herramientas para bicicletas, todo lo que quizás necesites también puedes comprarlo barato en México”, dice en su documento “¿Qué llevar?”.

Sentimiento de libertad

“Me gusta mucho el sentimiento de libertad que se experimenta al recorrer los caminos de esta tierra, ver la naturaleza, el aire limpio, todo eso es muy bonito y más relajado que en Nueva York”.




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