Muere dentro de un casino

Muere dentro de un casino

Una mujer sufre un infarto cuando "iba ganando"

Vehículos de la Fiscalía General del Estado y de la Secretaría de Seguridad Pública estacionados a las puertas del casino donde anoche falleció de un infarto una clienta cuando  jugaba en una máquina

La señora Hilda del Socorro Almeida, de 51 años de edad, jugaba en una máquina del casino La Cima, que opera en el interior de Plaza Sendero, en el oriente de la ciudad, cuando de pronto sufrió un infarto fulminante.

Según clientes que se encontraban jugando cerca de la mujer, al parecer ésta iba ganando cuando en un momento dado se llevó las manos al pecho y se desvaneció en su asiento.

Al ver lo sucedido, personal del casa de juegos se acercó y desalojó esa parte del local, donde en ese momento se encontraban jugando unas 20 personas. Los empleados les pidieron que abandonaran el sitio, ya que la jugadora había fallecido.

Los guardias de seguridad del negocio cerraron el acceso principal para evitar que entraran más clientes; incluso los encargados del “valet parking” abandonaron su sitio en tanto llegaba la autoridad, a la que notificó el encargado de ese sitio de apuestas.

Al lugar llegaron agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), a bordo de dos patrullas, quienes al verificar que se trataba de un fallecimiento comunicaron el hecho a la Fiscalía General del Estado, la cual envió agentes periciales y del Servicio Médico Forense (Semefo) para el levantamiento del cadáver y las diligencias de ley.

El cuerpo iba a ser sacado por la puerta principal, pero empleados del negocio pidieron que lo hicieran por la salida de emergencia.

El cadáver de la infortunada jugadora fue llevado a las instalaciones del Semefo para la autopsia de ley.

Al ver las patrullas y la ambulancia del Semefo, no se hicieron esperar los comentarios de gente que pasaba por el lugar.

Algunos especulaban que alguien perdió mucho dinero y le dio un infarto; otros, que ganó y no soportó la emoción.

Personal de seguridad de Plaza Sendero se encargó de “acordonar” el estacionamiento para que los agentes ministeriales y del Semefo realizaran su labor.

Al lugar llegó una persona que estaba de compras en la plaza comercial, pues le dijeron que al parecer la fallecida era un familiar a quien momentos antes dejó en el casino, pero al preguntar el nombre supo que no era ella.

Minutos después de que se retiró el personal de la Fiscalía General del Estado, el casino reabrió la puerta principal y siguió operando de forma normal; las personas que fueron desalojadas en el momento del incidente esperaron todo el tiempo que duró la diligencia a las puertas del casino.

Al ver que otra vez se permitía el acceso, los clientes entraron de nuevo y siguieron jugando como si nada hubiese pasado.- Ernesto Pinzón Franco




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