Monitoreo maya del clima

Arranca el registro del xook k'íin entre gente del campo

Imagen de satélite del frente frío No. 22. A pesar de los avances de la tecnología, los mayas consideran importante el registro del xook k'íin

PETO.- Desde ayer, abuelos y jóvenes mayas y no mayas interesados en conocer, registrar y analizar el xook k’íin están haciendo sus anotaciones y esa labor se extenderá todo este mes.

Documentar los registros comunitarios permite intercambiar y cotejar la información generada en años pasados, contrastarlos permite observar a profundidad el pronóstico generado del xook k’íin.

Para quienes no tienen claro como se realiza este registro, los abuelos mayas recomiendan que la observación empiece a partir del 1 de enero y concluya el 31.

Quienes participan saben que los 12 primeros días del registro corresponderían a sendos meses del año (1, enero; 2, febrero; 3 marzo. 12, diciembre).

Enseguida se cuenta, pero hacia atrás (el 13 de enero sería diciembre; 14 enero, noviembre; 15 enero, octubre.) El día 24 corresponderá a enero. A partir de aquí, a cada día le corresponderían dos meses. Así las 12 primeras horas del día 25 corresponde a enero y las otras doce a febrero.

Algunos consideran que el registro del actual xook k’íin, no tiene sustento, primero porque no está relacionado con el registro de acuerdo con los antiguos mayas, pero tiene como objetivo recuperar poco a poco esos conocimientos que aún se aplican y tienen vigencia en la práctica de la milpa y en la producción de los alimentos.

Práctica fundamental

Para quienes están dedicados a trabajar el campo, es fundamental conocer la cercanía de los meses lluviosos, para estar preparados y realizar alguna actividad o, en su caso, hacer algunos trasplantes, porque son los momentos idóneos para las plántulas.

-Nuestra lógica de cultivar la tierra está relacionado con el clima, sabemos que existen épocas muy malas o muy buenas; al trabajar eso significa que debemos tener muy claro que antes de cultivar la tierra, hay que estar atentos a los mensajes de la naturaleza, incluso de nuestros sueños, me compartían hace algunos años varios campesinos de la región sur de Yucatán. “No tenemos quincenas seguras en el sistema milpero, peor si dependemos del temporal, porque un mal cálculo en el cultivo de la tierra significa graves pérdidas, porque en caso de no lograrse las cosechas, nuestras familias tienen que resolver urgentemente como vamos a sobrevivir en los próximos meses, incluso planear el próximo ciclo de cultivo”, destacaron otros participantes en ese foro de análisis.Dejando claro que el uso de este tipo de conocimientos en el sistema milpero es una forma de blindar su economía, porque saben de que un paso en falso contribuye a perder las cosechas, como el simple hecho al no elegir adecuadamente los terrenos para los cultivos; no realizar las siembras a tiempo, la elección de las semillas idóneas o peor, el no conocer el comportamiento fenológico de cada una de las especies a utilizar.Aunque la tecnología de hoy nos ofrece amplias ventajas, por un lado, desde la comodidad de la casa, las fotografías satelitales acompañados de sus respectivos boletines nos informan sobre el clima nacional, estatal y regional; por su parte, los medios masivos de comunicación, tratan de estar al día con este tipo de información lo que beneficia de alguna forma la toma de decisiones.Recurrir de nuevo a su práctica no solo permite formar una de red de observadores locales, sino en el fondo usar los conocimientos que permitan la obtención de los alimentos para las familias mayas.Es claro y urgente entonces sensibilizar de nuevo a la gente sobre la importancia del uso de los conocimientos locales, tal como es el caso del Xook k’íin, porque en la actualidad, las pocas personas que efectúan los registros, son la gente de mayor edad, y sus registros no lo plasman en documentos sino que los memorizan. De ahí resalta que estas iniciativas al contar con respaldo desde hace más de 2 años del Programa de Manejo de Riesgos del Sureste del Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas (PMR-PNUD), por su promotor, Bernardo Caamal Itzá, al afinar el registro y análisis con la finalidad de que los productores tengan un respaldo de sus saberes locales.- Bernardo Caamal Itzá




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