Mensaje de Rolando Zapata por los primeros 100 días de su gobierno
Mensaje pronunciado por el Gobernador del Estado, Rolando Zapata Bello, con motivo de los 100 días de Gobierno
MÉRIDA, Yucatán.- En las democracias modernas, los primeros 100 días de un nuevo gobierno tienen un enorme valor simbólico.
Un valor simbólico, porque es obvio que los primeros 100 días de gobierno no son suficientes para generar grandes resultados, ni para hacer amplias transformaciones; sin embargo, 100 días sí son suficientes para dejar muy clara la intención, el compromiso y, sobre todo, la que habrá de ser la marca definitoria de una administración.
En 100 días, un gobierno y un gobernante tienen la oportunidad efectiva de demostrar su verdadero carácter y la viabilidad de su proyecto político de largo plazo.
Eso lo entiendo y lo asumo. Lo asumo con aplomo y seriedad. Por eso, éste es un momento importante en el transcurrir de mi mandato.
Un momento en el que termina la etapa de las expectativas iniciales; porque de aquí en adelante, las expectativas iniciales se deben convertir en confianza confirmada, en resultados alcanzados y en alianzas transparentes y productivas entre el gobierno y toda la sociedad.
Así, precisamente hoy de manera pública, quiero reflexionar sobre el camino que hemos recorrido desde el primero de octubre de 2012; para que esa reflexión sirva como punto de referencia sobre lo que habrá de venir en el resto de mi ejercicio como titular del Poder Ejecutivo.
En ese sentido, más que un informe pormenorizado y a detalle de los primeros meses de mi administración, el mensaje de esta mañana se constituye como una hoja de ruta de grandes trazos.
Me comprometí a conformar y llevar a la práctica un gobierno de principios y valores. Un gobierno guiado por la ética y por la seriedad de la palabra empeñada. Porque la palabra, tal y como nos enseñó Canek, “no es la voz que se dice y se oye, es lo que se hace y se construye.”
Así, la palabra de un gobierno austero dio paso al programa de Ajuste Financiero y Nueva Cultura de Austeridad Pública, programa que se ha convertido en lineamiento permanente para todo el Gobierno y que se puso en marcha en el primer acto público de mi mandato.
Sobre esa base, en 100 días tenemos ya un gobierno que ha solucionado los problemas de disponibilidad líquida que enfrentaba.
Se han saldado prácticamente todas las obligaciones de pago de corto plazo, hemos concluido el 2012 en números negros y tenemos un presupuesto 2013 libre de cualquier carga extraordinaria.
Por otra parte, la palabra de un gobierno disciplinado, nos ha permitido reconfigurar la administración pública de Yucatán para hacerla más eficiente, más transparente y de menor costo para los ciudadanos.
Y en este año 2013, producto de esa reorganización, vamos a tener ahorros administrativos de más de 50 millones de pesos; y se incrementarán los ingresos propios de los que dispone la entidad con el surgimiento de la Agencia de Administración Fiscal.
Un gobierno socialmente responsable, como el que di mi palabra que haría realidad, ha estado con quienes más lo necesitan, por eso se han hecho realidad pisos de cemento, programas de empleo temporal y entrega de chamarras y cobertores; y para apoyar la economía y la alimentación en las comunidades de escasos recursos se han repartido aves de traspatio y se inició el programa de huertos familiares.
Asimismo, se estableció un Convenio de Infraestructura Social para la Superación del Rezago con autoridades de los 33 municipios de alta y muy alta marginación, y se han hecho las gestiones necesarias para que en el 2013 tengamos recursos históricos y acciones innovadoras para el combate a la pobreza y la desnutrición.
En el área de política social, hoy tenemos listas estrategias integrales para cerrar las brechas que Yucatán no merece tener.
De igual manera, la palabra de un gobierno incluyente y con capacidad de diálogo ha hecho realidad, en 100 días, el arranque efectivo de la Fundación del Empresariado Yucateco.
Juntos, sociedad, empresarios y gobierno, llevamos a cabo la campaña de descacharrización para combatir el dengue, y pusimos en marcha, y al día, importantes consejos consultivos en áreas estratégicas para el bienestar de Yucatán.
Con la participación ciudadana vamos a dar mejores resultados. Esa es una marca fundamental de estos 100 días.
Además, con el espíritu de un gobierno que se comprometió con la educación y con brindarle acceso de oportunidades a todos los jóvenes, se ha incrementado el número de becas escolares en beneficio de cinco mil estudiantes.
También con ánimo innovador se puso en marcha el Bachillerato Intercultural a Distancia, que permite cursar los estudios de preparatoria respetando los valores de la cultura maya a través de una moderna plataforma electrónica.
Con esa misma convicción, la palabra de un gobierno comprometido con la seguridad, ha permitido la entrega y equipamiento de más patrullas, y un incremento sustantivo para este año 2013 de la nómina y del número de efectivos en la Secretaría de Seguridad Pública y en la Fiscalía General del Estado.
Y claro, un gobierno que se comprometió a respaldar al campo, ha canalizado en los primeros días de gobierno más de 100 millones de pesos en insumos productivos, en programas peso a peso y de mezcla de recursos con la federación.
En este punto, es necesario resaltar que en 100 días hemos replanteado completamente la relación de las finanzas estatales con los programas federales.
Hemos asegurado plenamente que el Estado realice su aportación puntual y suficiente en esquemas de paripasus para multiplicar los recursos disponibles, especialmente en temas del campo, fomento económico, turismo y desarrollo social.
Esa será una característica de mi administración con la que los sectores productivos y sociales del estado pueden contar.
Y por supuesto, un gobierno orgulloso de Yucatán, en 100 días logró la apertura plena del Gran Museo Maya de Mérida y puso en marcha el Festival de la Cultura Maya, un festival anual que cuenta con el respaldo del Presidente de la República, Lic. Enrique Peña Nieto.
Y con ese mismo orgullo por nuestras manifestaciones y tradiciones, establecimos una Alianza Cultural con 14 instituciones de Educación Superior para llevar las expresiones artísticas a 40 municipios de Yucatán.
Adicionalmente, en materia deportiva, pusimos en marcha el Centro Estatal de Box de Alto Rendimiento, se instaló el Sistema Estatal de Cultura Física y Deporte y se han construido y rehabilitado canchas de usos múltiples en diversos municipios del interior.
Y todavía más importante, todavía más cerca de la palabra empeñada, en los primeros 100 días de gobierno hicimos todo lo necesario para que en este año 2013, 164 de los 227 compromisos que asumí y firmé con la ciudadanía se empiecen a atender, y vamos a asignar a esa tarea más de cinco mil millones de pesos.
Ahí está la palabra convirtiéndose en hechos.
En 100 días hemos demostrado capacidad de gestión y consensos, hemos mostrado a la ciudadanía que sí hay lo necesario para obtener recursos de la federación, para recibir una visita presidencial, para lograr compromisos importantes con infraestructura en el estado y para que Yucatán tenga verdaderos aliados para salir adelante los próximos seis años.
Nos hemos esforzado en los horarios de trabajo, en la cercanía con la gente, en la economía y puntualidad de los eventos gubernamentales, en el diálogo con las fuerzas políticas.
Recordemos que por primera vez en la historia moderna del estado, contamos con un paquete económico aprobado de manera unánime por el Honorable Congreso del Estado.
Un paquete económico que incrementa en un 137 por ciento el presupuesto de la Secretaría de Desarrollo Social, que incrementa en un 104 por ciento los recursos de la Secretaría de Fomento Económico, que eleva en un 42 por ciento el presupuesto destinado al campo, en un 53 por ciento el destinado al turismo.
Un presupuesto que muestra que los recursos para la seguridad pública serán suficientes para cuidar la tranquilidad y paz que todos queremos para Yucatán.
Hoy más que nunca, creo que los primeros 100 días de trabajo han servido para que este miércoles nueve de enero, en el día 101 de mi administración, arranque a plenitud y de manera completa, mi gobierno.
Para que sin las restricciones de lo urgente, sin estar atrapados por lo inmediato, empecemos de verdad a ver hacia adelante.
Han sido 100 días de preparación para una larga jornada. 100 días para tener el marco legal y administrativo que necesitamos, para tener un gobierno que trabaje con indicadores y con programas bien definidos.
100 días para integrar un equipo de profesionales comprometidos con esta tierra y dedicados de lleno a atender las necesidades de sus habitantes.
100 días para establecer nuevas mecánicas de trabajo que aseguren el compromiso, el profesionalismo y, sobre todo, la honestidad de quienes estamos aquí para servir a Yucatán.
No he presentado una lista de todo lo que hemos hecho, porque no es la intención de este momento; la intención es pedirle a la ciudadanía que vea “el botón de muestra” de lo que podemos hacer si nos mantenemos unidos, en armonía y con diálogo.
Le pido a los medios de comunicación, a los líderes de opinión, a la sociedad civil, a todos los yucatecos, que revisen estos 100 días, que los comparen con los principios y valores que dije que me guiarían, que analicen las cosas positivas que hemos hecho y que podemos seguir haciendo.
En estos 100 días me he esforzado para que la esperanza que se depositó en mí como candidato y la confianza que me dieron al asumir gubernatura sea, a partir de hoy, la credibilidad de un gobierno que ha dado una muestra clara, firme y concreta de que va a cumplir con las expectativas de la gente.
Lo reitero, pasar de la esperanza a la confianza y de la confianza a la credibilidad, requiere decisiones fundacionales, estrategias claras y humildad; humildad cuando efectivamente ya se ejerce el poder y ya se tiene el timón de esta gran sociedad.
Llevamos 100 días sumando, nos esperan dos mil 90 más. Hasta hoy han sido 100 días de estabilización, de ajustes, de preparación.
A partir de este momento, arranca una nueva dinámica.
Pueden decir que ya me conocen, que ya conocen a mi gobierno. Han visto mi compromiso, mi actitud y mi vocación, les pido que redoblemos esfuerzos, que redoblemos el dialogo constructivo, que redoblemos el trabajo.
Yucatán se lo merece. Nuestro orgullo por Yucatán lo reclama.
Estamos listos.
Estamos listos para recorrer una ruta cierta que es de todos, estamos listos para que tal y como lo dijo Felipe Carrillo Puerto, “contemplando la grandeza de nuestra historia y de nuestros padres, nos preparemos para nosotros también ser grandes”.- (Boletín de prensa)
