Menopausia, proceso natural acompañado de diversas alteraciones

* Los bochornos, la osteoporosis y la depresión son parte de los cambios que aparecen en la menopausia

         La menopausia es un proceso en sí, que comprende diversos cambios orgánicos, se prolonga a lo largo de varios años hasta que culmina en la amenorrea -suspensión de la menstruación-, y por lo tanto, en la cesación de la capacidad reproductora, señalaron los especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) Yucatán. Se produce, en general, entre los 45 y los 55 años de edad; no obstante, puede variar dependiendo de la mujer.

 

En algunas mujeres, la menopausia se presenta sin alteraciones previas y de forma brusca, es decir, que tras un último período normal no se produce ningún otro tipo de sangrado. Aunque en la mayoría de los casos, viene acompañado de períodos irregulares, cortos y con escaso sangrado o, por el contrario, más largos de lo acostumbrado y con sangrado abundante, que de ser así debe consultarse siempre con el médico.

El proceso menopáusico suele causar ciertos trastornos que, en intensidad y grados diversos, padecen la mayoría de las mujeres. Los más notables son los bochornos, que son una sensación súbita de calor corporal que suele ir acompañada de enrojecimiento de la piel en algunas zonas; puede ser intermitente o sostenido y, en ocasiones, estar seguido por una sensación de frío.

Mencionaron que otro trastorno habitual consiste en una cierta atrofia vaginal, ya que al reducirse las secreciones de la pared de la vagina, ésta pierde humedad y elasticidad; dando lugar a que se produzcan irritaciones e infecciones locales, y a que las relaciones sexuales sean incómodas y en ocasiones dolorosas.

El tercero de los trastornos es la osteoporosis, que tiene relación con la disminución de estrógenos asociada a la menopausia. La descalcificación de los huesos puede, a su vez, ser causa de rigidez articular, dolores dorsales y lumbares y, por supuesto, de un mayor riesgo a producirse fracturas óseas con las caídas y los golpes fuertes.

La depresión es un síntoma que acompaña frecuentemente a la menopausia, ya que la disminución de estrógenos puede causarla o la manifestación de síntomas depresivos, como gran tristeza, angustia, pérdida de confianza o periodos alternados de euforia, irritabilidad y llanto sin motivo.

Existen varios tratamientos hormonales destinados a reducir los trastornos causados por la menopausia según las características de éstos, por lo que es necesario consultar con su médico para que éste considere cuál sería el más adecuado para usted.

En mujeres en las que la osteoporosis es más acusada, se puede complementar con una alimentación rica en calcio o, en dado caso, con comprimidos. Cuando los trastornos son de orden psicológico, la familia también puede desempeñar un papel muy importante, brindando a la afectada su apoyo.

De igual manera, son muy valiosas la orientación y las explicaciones que tanto el ginecólogo como el psicólogo, en determinado caso, puedan darle acerca de la nueva situación y la mejor manera de afrontar la menopausia con naturalidad y mayor optimismo.- (Comunicado No.494-13)


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