Petenes de la península yucateca, islas de biodiversidad

 

* Este ecosistema se encuentra en México sólo en la península yucateca

 

* Escasos los estudios científicos sobre petenes

 

Petenes de la península yucateca, islas de biodiversidad.- Imagen de cortesía

Petenes de la península yucateca, islas de biodiversidad.- Imagen de cortesía

Mérida, Yucatán, a 22 de mayo de 2014.- Por su naturaleza y la combinación de sus factores geológicos, hidrológicos y topográficos, los petenes constituyen ecosistemas que pueden ser considerados islas de biodiversidad únicas en el país, y parte fundamental del patrimonio natural de la península de Yucatán, por lo que es necesario insistir en la protección y recuperación de estas zonas.

El petén, explica el Mtro. Fernando Tun Dzul, de la Unidad de Recursos Naturales del Centro de Investigación Científica de Yucatán, A.C. (CICY), “es una comunidad vegetal que presenta características singulares, pues se trata de islas de vegetación rodeadas por pantanos, en los que puede llegar a existir la presencia de un manantial de agua dulce en el centro”.

 

En estas islas, la vegetación se va distribuyendo en círculos concéntricos, de modo que el manglar o la vegetación propia de las selvas quedan en la periferia, o bien, puede darse una interesante mezcla de elementos selváticos y de manglar.

 

“Hay varios factores que influyen en la conformación de los petenes, como la estructura del suelo, la elevación del sustrato, la dinámica hidrológica de la zona y la vegetación asociada, que hace posible que se encuentren petenes de diferente forma, tamaño y estructura arbórea, pues podemos encontrar estos ecosistemas en menos de una hectárea o con una extensión de más de 30 hectáreas”.

 

Quizá lo que hace tan singulares a los petenes son las pocas zonas donde podemos encontrarlos. El Mtro. Tun Dzul señala que tienen una distribución restringida a algunas regiones en el continente americano: “Se sabe de su existencia en el sur de Florida, Estados Unidos, llamados hammocks; en Cuba se les conoce como mogotes, y en Brasil son conocidos como hamacas”, explicó.

 

En términos de superficie, en la península de Yucatán tienen una cobertura estimada de poco más de 30 mil hectáreas. Campeche es el estado que presenta la mayor extensión de petenes, con más de 13 mil hectáreas, seguido de Yucatán con cerca de 10 mil hectáreas, y Quintana Roo con poco más de ocho mil setecientas. En Yucatán, los petenes se encuentran en las reservas de Celestún, El Palmar y Bocas de Dzilam, en la porción norte del estado.

 

Tun Dzul afirma que hay una escasez de datos sobre la calidad de los petenes conservados, así como de los efectos en estos ecosistemas producidos por la continua perturbación del hombre, ya sea por la extracción de madera, la fragmentación del ecosistema, las prácticas agrícolas, el aprovechamiento de especies y los fuegos intermitentes, todos ellos factores que han contribuido a su degradación.

 

Por ello, hoy que se celebra el Día Internacional de la Diversidad Biológica, insiste en que es necesario realizar estudios científicos para determinar el estado de estos ecosistemas para poder establecer planes para su conservación, manejo y uso sostenible.

 

Recordó que en 2010 se publicó el Plan de Conservación para la Eco-región Los Petenes – Celestún – El Palmar, a iniciativa de Pronatura Península de Yucatán, A.C., el Centro EPOMEX de la Universidad Autónoma de Campeche, el Centro de Investigación Científica de Yucatán, A.C. (CICY), la Universidad Autónoma de Yucatán (UADY), el Cinvestav Unidad Mérida, Ducks Unlimited de México (DUMAC), The Nature Conservancy y la United States Agency for International Development (USAID), para lograr posicionar el tema de atención y conservación de los petenes.

 

Y es que no sólo es importante estudiar la flora de estos ecosistemas, sino de la fauna silvestre: “En recorridos a los petenes y los humedales se han registrado 198 especies de aves bajo el estatus de protección, así como aves de interés cinegético y aves canoras y de ornato. Asimismo, han encontrado un total de 79 especies entre invertebrados, reptiles, aves y mamíferos que son aprovechados por el hombre bajo diferentes usos: alimenticio, medicinal, de comercio u ornamental”, apuntó. (DHTN/GHM – Comunicación Institucional)

COMUNICADO DE PRENSA




Volver arriba