Impulsan ganadería sustentable para mitigar el cambio climático

 

En Yucatán se cría ganado de una forma que puede revertir la deforestación y la degradación forestal generando mayores ingresos para los productores.  Cinco ejidos de este estado se aliaron para implementar sistemas silvopastoriles intensivos utilizando el huaxín, un árbol nativo alto en proteína que tiene propiedades para la regeneración de suelos. Este tipo de sistemas de producción anulan la necesidad de expandir la frontera ganadera, pues se puede tener un mayor número de animales en el mismo espacio, lo que contribuiría a la regeneración productiva de la selva maya en la región Puuc.

Un sistema silvopastoril intensivo es una alternativa de producción ganadera en la que se alternan las plantas forrajeras nativas y los pastos con árboles. De esta forma se  proporciona alimento incluso en los meses de sequía, pues el ganado tiene acceso a las hojas verdes del huaxín (Leucaena, leucocephala.) que tolera la falta de agua.  Al mismo tiempo, las raíces de esta especie ayudan a mantener la estructura del suelo, pues retienen agua y fijan el  nitrógeno, lo que reduce la necesidad de utilizar fertilizantes químicos.

Las emisiones de gases de efecto invernadero debidas a la deforestación y degradación representan casi el 20% del total a nivel mundial, más que todo el sector transporte en el mundo. Esto agrava el problema del cambio climático y ocasiona la pérdida de biodiversidad. La expansión de la frontera agropecuaria es una de las principales causas de la deforestación en México, y las malas prácticas ganaderas ocasionan que más de la mitad de las áreas de pasturas se encuentren degradadas.

Frente a esta problemática, cinco ejidos yucatecos de la zona Puuc unieron esfuerzos con la Alianza México REDD+ para implementar sistemas silvopastoriles intensivos que permitan albergar una mayor carga animal en el mismo espacio, reduciendo la presión por expandir la frontera ganadera.  Además, estos sistemas capturan nitrógeno a través de los árboles de huaxín y proporcionan hábitat para aves, insectos y pequeños reptiles, y propician una mayor conectividad entre “islas” de selva que todavía quedan en pie.

Rane Cortez, directora de la Alianza México REDD+, mencionó que “cada uno de estos ejidos decidió participar de manera voluntaria con dos hectáreas de módulo de sistemas silvopastoriles intensivos y se eligieron técnicos comunitarios, no solo para apoyar la implementación de éstos módulos piloto, sino para que se queden en la comunidad y puedan dar seguimiento a futuro”. La idea es crear capacidades locales, para eliminar la necesidad de asesoría externa.

Este proyecto de reducción de emisiones por deforestación y degradación forestal (REDD+) busca apoyar la mitigación del cambio climático poniendo un freno a la expansión de la frontera agropecuaria, mejorando las pasturas que tiene el ganado y recuperando los suelos degradados. Cortez señaló que “estamos impulsando sistemas silvopastoriles fáciles de implementar, para motivar a otros productores de la región a sumarse a esta iniciativa”.

COMUNICADO DE PRENSA




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