Los niños serían del siglo XIX

El tipo de entierro preservó de forma natural los cuerpos

Una de las momias del museo anexo a la parroquia  de Santa Elena

El arqueólogo José Guadalupe Huchim Herrera, director de la zona arqueológica de Uxmal y la Ruta Puuc, explicó que el tipo y forma en que fueron dispuestos las momias (en el interior de la iglesia y cerca del altar) para su entierro, así como la vestimenta, no parecen responder a las costumbres comunes del siglo pasado en Santa Elena, por lo que es probable que sea del siglo anterior.

Comentó que hay reportes acerca de una colonia de alemanes procedentes de Hamburgo y traídos por el “Comisario Imperial”, José Salazar Ibarregi con el fin de darles unas tierras en el pueblo en el año de 1865, un año después llega otro grupo haciendo un total de 213 individuos que formaron 49 familias (128 eran adultos y 85 niños).

Esta colonia de alemanes no permaneció mucho en el pueblo ya que eran hostilizados por la población local, viéndose obligados a abandonar el lugar.

“Aunque no ha sido posible establecer la filiación étnica de las momias, la ubicación de los restos dentro de la iglesia, en un sitio muy cercano al altar, además del tipo de ataudes y sus atuendos, son indicadores de la posición económica que debieron tener”, explicó el arqueólogo.

Los restos momificados corresponden a cuatro infantes de entre uno y siete años de edad, quienes fueron colocados al morir en ataudes de forma de triángulo truncado, de madera de cedro, con tablones unidos en las partes laterales.

El fondo está formado por pequeñas fajas de madera de 10 centímetros, alternando con espacios vacíos.

Las cajas fueron decoradas con pintura de agua con diversos motivos en colores rojo amarillo y verde, los dibujos representan flores, plantas y grecas. Los vestidos de los niños tienen flores de tela de color azul, rosa y amarillo, que hacen juego con los gorros que cubren sus cabezas.

Un informe en el sitio indica que el estado de conservación de algunos de los restos es relativamente bueno, se consideran en estado de semimomificación, ya que conservan en algunos casos piel, pelo, uñas y en general tejidos de recubrimiento del cuerpo.

Huchim Herrera explicó que algunos de los factores que determinaron la conservación de los restos fue la disposición del cadáver sobre un lecho de ramas y hojas de roble, el cual contiene “taninos”, substancia que impide la formación de microorganismos que destruyen el tejido blando.Además el fondo de la fosa cubierto con varias capas de cal y tierra ayudó a conservar seco el sitio al absorber la humedad del ambiente. Los ataudes se encontraban en un lugar techado por lo que no estuvieron expuestos a la lluvia ni al sol.Detente mortal/ mírate en este espejo/ y en su pálido reflejo/ mira el término final/ Este eclipsado final/ tuvo su esplendor y brillo/ pero el golpe terrible del destino/ fatal descargó en Manuela Carrillo.Esta frase escrita en un pedazo de madera y colocada encima de la bóveda de cristal donde se encuentran las momias, dibuja en el visitante una sonrisa y en su mente una reflexión.- Luis Alpuche Escalante




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