Llega con un rifle al kínder

Hay psicosis entre papás de Tizimín por intento de rapto

Amada Moen Manrique afuera del kínder "Otilia López" de Tizimín, a donde llegó con un rifle envuelto en una toalla a recoger a su hija ante el temor de presuntos secuestradores de niños

TIZIMÍN.- Ayer una madre de familia, Amada Fernanda Moen Manrique, llegó al kínder “Otilia López” para recoger a su hija portando un arma de fuego.

La señora Moen Manrique, visiblemente alterada, relató que anteayer al mediodía uno de sus hijos, de tan sólo siete años de edad, llegó con ella corriendo, asustado le dijo que saliendo de la primaria un señor desconocido le ofreció dinero para comprar unos chicharrones, mientras le daba $20 en la mano lo iba alejando de la escuela.

Al sentir temor, el pequeño le dijo lo que sucedía a un señor que iba pasando, así que éste y el desconocido se hicieron de palabras, lo que el niño aprovechó para correr a hacia su casa.

Enterada la madre de familia de lo que sucedió, agarró el rifle de su esposo y salió para enfrentar al sujeto, pero al llegar a la escuela ya no había nadie; sin embargo, sí se percató que cuando llegó había una camioneta negra estacionada afuera de la escuela, por lo que sospecha que en ella estaba el desconocido. Ése fue el motivo por el que llegó ayer a recoger a su hija al preescolar con un rifle en vuelto en una toalla y con las balas en su bolsa.

“A las mamás de Tizimín no nos va a pasar lo mismo que a las madres de Michoacán, con nuestras garras vamos a defender a nuestros hijos”, señaló la mujer.

La maestra Rosa Lizbeth Campos Mena, directora del kínder, señaló que se reforzará la seguridad a la entrada a este plantel y por ningún motivo permitirán la salida a padres e hijos si no acreditan con su respectivo gafete ser tutores de los niños. – Jacqueline Mejía Castor

De un vistazo

Inseguridad

Padres de familia se quejaron de falta de seguridad en el rumbo del jardín “Otilia López” y la primaria Abelardo Conde Ruz”, ambos ubicados en la colonia Huayita.

Temor

La psicosis entre los padres no se hizo esperar y comenzaron a ver con recelo un microbús que llevaba una hora estacionado. Según los vecinos, el conductor se bajó de la unidad para entrar en los terrenos baldíos que están frente a las escuelas.




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