La reina de las fiestas

La piñata es fuente de alegría y de ingresos familiares

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Aspectos de varios tipos de piñatas. En estas fechas decembrinas las piñatas son objeto de tradición y de convivencia. También sirven de sustento económico para las personas que se han dedicado a fabricarlas para su venta
Las calles de la ciudad se llenan de colores brillantes, las piñatas colgadas desde los techos de los puestos hacen voltear a ver a los guiadores y a los niños querer disfrutar de los dulces que contienen
Las estrellas son los modelos favoritos de esta época decembrina, por arriba de los santa clauses y renos; sin embargo, todas tienen un sitio primordial en las fiestas
Uno fabricante de piñatas en plena faena en estas fechas
Los esposos José Francisco Herrera Rodríguez y Rosa Margarita Ochoa, y por sus hijos Adda Margarita y José a las puertas su tienda en Chuburná


Para quienes se dedican a la confección y venta de piñatas, Santa Claus llega adelantado y desde finales de noviembre ya exhiben sus coloridas y relucientes estrellas, también sus rojos (aunque ahora hay azules y hasta blancos) Santa Claus y toda clase de renos, duendes, trineos, pinos, esferas y demás figuras típicas de la época, que hacen la alegría de los niños y no tan niños ya que se pueden rellenar de distintos tipos de contenido, que van desde frutas, verduras hasta los más deliciosos dulces.

Chuburná tiene desde hace ocho años su propio taller de santa, aunque en vez de juguetes sólo se fabrican piñatas. Ubicado en la calle 20 número 95-A entre 17 y 19 (a media cuadra del mercado), estas relucientes figuras de papel se mecen al aire y despiertan la admiración de los vecinos y de quienes pasan por esta vía muy transitada.

Aquí vive la familia Herrera Ochoa, conformada por José Francisco Herrera Rodríguez y Rosa Margarita Ochoa, y por sus hijos Adda Margarita, Mildret, Karina y José, quienes dan vida a uno de los artículos infaltables en las posadas y demás fiestas decembrinas: las piñatas de Navidad.

Todo empezó hace ocho años, en el predio funcionaba la tienda de abarrotes “La Rosita” y uno de sus clientes era un antiguo fabricante de piñatas. En una ocasión le encargó a José Francisco, le consiguiera el papel especial para hacer sus moldes, cuando se lo dio, le quiso pagar, pero el abarrotero le dijo que mejor le pagara con mercancía, es decir, con algunas piñatas.

José las puso en venta y por ser época navideña, las vendió enseguida, encargó otras y de nuevo las vendió, paso la Navidad y el Año Nuevo y la venta se detuvo, pero al año siguiente al acercarse las fechas decembrinas las encargó, y al siguiente ya había aprendido a hacerlas.

Un comercio mayorista de abarrotes se instaló en la misma calle y dio al traste con el negocio, así que la familia, adaptándose a los nuevos tiempos cambió el giro por el de cocina económica, pero siempre con la venta de piñatas en la época decembrina

La cocina económica no resultó y fue entonces cuando la familia se dedicó de lleno a la fabricación y venta de piñatas, ya no sólo para diciembre sino todo el año.

“Tenemos unas 80 figuras diferentes y las hacemos con puro papel, sin alambre, en las primeras usábamos los clásicos globos forrados como base, ya luego fuimos haciendo nuestros propios moldes, que se van modificando de acuerdo a nuevos personajes”, comenta.

A pesar de que en los últimos años han aparecido en el mercado piñatas diseñadas por computadora, José dice que no les han afectado la venta, pues a la gente le gusta lo tradicional y colorido y esas (de computadora) son muy opacas, duras, te lastiman si intentas romperlas con la mano, intentó venderlas un tiempo, pero no resultó, pues son caras.

Para las fiestas navideñas, las estrellas son las reinas, Un 80% de las piñatas que se fabrican son éstas, las hacen de todos tamaños y colores y la gente las lleva de acuerdo al color de su decoración o de su casa, “buscan que combinen”, dice Patricia Elizabeth Canto Solís, su esposa.

A las estrellas le siguen en comercialización los santa clauses, duendes, muñecos de nieve, esferas, renos y demás personajes navideños.

Una estrella grande adornada con papel laminado llega a costar $600 y una chica $55, los Santa Claus varían de los $95 a los $120 y un reno grande cuesta $140.

La familia se prepara desde un mes antes y para principio de diciembre ya están listas para venderse, en promedio se comercializan unas 700 piñatas de todos tamaños y colores, sin contar las que se venden para Año Nuevo junto con los viejos que van entre las 150 y 200.

Ante el éxito de las piñatas, la familia abrió Hapy Face, un pequeño negocio dedicado a la venta de artículos para fiestas infantiles y junto con las piñatas ofrecen opciones de diversión todo el año.

Otras fechas importantes para la comercialización de las piñatas son el Día de los Reyes Magos en enero, Día del Niño en abril, Halloween en noviembre y las fiestas decembrinas y de Año Nuevo, que incluyen las tradicionales posadas.

El resto del año lo cubren cumpleaños, aniversarios, bautizos y demás fiestas.

Pero el éxito del negocio trajo consigo el cambio de hábitos en la familia, pues por la venta de las piñatas, a la que se suma la pirotecnia hace que la familia no festeje ni 24 de diciembre ni el 31, pues acaban tarde y hasta terminan muy cansados, sino hasta los días siguientes días.

Por lo pronto este año las ventas van muy bien y además de sus tradicionales clientes, quienes pasan por la transitada calle 20, no pueden dejar de detenerse a mirar las coloridas estrellas de colores que se mecen en el aire e invitan a pasar una Feliz Navidad.- Luis Iván Alpuche Escalante

Festejo | Piñatas

Las piñatas son el alma de la fiesta en las casas en la navidad, su variedad de colores amenizan la ocasión.

Taller

Chuburná tiene desde hace ocho años su propio taller de santa, aunque en vez de juguetes sólo se fabrican piñatas. Ubicado en la calle 20 número 95-A entre 17 y 19 (a media cuadra del mercado), estas relucientes figuras de papel se mecen al aire y despiertan la admiración de los vecinos y de quienes pasan por esta vía muy transitada

Preparación

La familia se prepara desde un mes antes y para principio de el mes de diciembre ya todas están listas para venderse.




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