La metrópoli transforma sus calles

Cambian el auto por el uso diario de las bicicletas

En la ciudad de México circulan más de cuatro millones de automóviles al día, cuyos pasajeros viajan para ir de compras, al trabajo, a la escuela o a divertirse.

Como parte del Programa Plan Verde, la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal ha impulsado con éxito en los últimos años el uso de la bicicleta como transporte, y en la actualidad se ve a más gente viajando en ella; lo mejor es que lo hacen contentos, con gusto.

Entrevistado un domingo, cuando el Paseo de la Reforma se cierra al tránsito de automóviles y se abre para las bicicletas, Carlos Antuña, instructor del uso de estos vehículos, nos explicó que cada día los automovilistas se hacen más conscientes de los ciclistas.

Por años, dijo el vecino de la capital, el uso de la bicicleta en la ciudad no era tan popular, pues no había ciclo vías ni modificaciones al reglamento de tránsito; pero hoy, este documento se modificó para dar a conocer las normas y obligaciones de peatones, ciclistas y conductores. Aunado a ello se publicó el manual del ciclista urbano, con consejos para todos los ciclistas.

Hace tres años se implementó en la ciudad el llamado Sistema Ecobici, un programa que funciona con gran éxito, según se observa a simple vista, y que consiste en acceder a bicicletas públicas con la compra de una tarjeta con un costo de $400 al año.

Estas bicicletas se pueden usar para ir y venir por varias colonias de la ciudad, y con ello, además de ahorrar dinero y tiempo, no se contamina el ambiente.

El Sistema Ecobici se inició en 2010 con 85 cicloestaciones y 1,114 bicicletas; ahora van 275 cicloestaciones y 14,000 bicicletas que se pueden usar en 19 colonias.

De acuerdo con datos del programa, unos 30,000 usuarios andan a diario en ellas, reduciendo la contaminación, por lo que se prevé pronto hacerlo tres veces más grande.

Los domingos se cierra al tránsito en el Paseo de la Reforma y se activa el programa “Muévete en Bici”, similar a la Bicirruta aquí en Mérida. Es impresionante el desfile de personas de todas las edades que acuden a pasear en bicicletas, caminar con sus familias o mascotas, o sentarse en los cafés, por calles del Centro Histórico.

En varios puntos del recorrido se instalan módulos de entrenamiento en donde se dan consejos a quienes inician con el uso de la bicicleta, para andar por la ciudad sin miedo y de manera cómoda.

Punto esencial para el éxito de este programa han sido los más de 1,000 biciestacionamientos colocados en toda la ciudad, pues en ellos los ciclistas pueden dejar su vehículo de manera segura en lugares muy visitados.— Luis Iván Alpuche Escalante




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