La lluvia ocasiona un caos

Se inundan calles, el paso deprimido y el San Benito

Dos jóvenes se protegen de la llovizna durante la húmeda jornada de ayer que dejó el frente frío en la Península de Yucatán

En una jornada de unas 20 horas de lloviznas y precipitaciones torrenciales intermitentes, Mérida recibió ayer una cantidad de agua que rebasó al promedio pluvial que históricamente se registra durante todo enero.

El clima trastocó las actividades cotidianas de la población y causó molestias y accidentes de tránsito. Una de las consecuencias más resonantes fue la inundación del paso deprimido y una carambola de vehículos en ese túnel.

Además, con la lluvia aparecieron más baches y los que había desde antes quedaron ocultos por el agua y se convirtieron en verdaderas trampas.

En el Centro Histórico entraron en acción policías y cuadrillas de trabajadores con pipas para desaguar los cruceros inundados y reducir el caos vial. El alcalde Renán Barrera modificó su plan de trabajo y acudió a supervisar las tareas.

En el lapso citado cayeron 58.4 milímetros de lluvia en Mérida, cantidad que seguiría aumentando debido a que continuaba nublado por la tarde y noche y seguirían las precipitaciones sobre la ciudad.

Las precipitaciones pluviales, generadas por un frente frío, empezaron alrededor de las tres de la tarde del jueves y se prolongaron hasta la jornada de ayer. Al mediodía y en la tarde del viernes hubo lloviznas irregulares.

Los 58.4 mm que hasta el mediodía de ayer reportó la Conagua fueron mayores a los 30 mm que en promedio caen en todo enero. La temperatura descendió significativamente, de 30 a 20 grados.

La Conagua reportó que en Chocholá cayó una cantidad mayor de agua, el pluviómetro marcó 72.3 mm. En Oxkutzcab y en Peto también hubo mucha lluvia, cayeron 54 y 52 mm, respectivamente.

Las precipitaciones se concentraron en la zona centro del Estado y, en menor medida, en el Oriente. En el Sur las lluvias fueron menores.

En Mérida, los aguaceros de anteanoche y las lloviznas de ayer saturaron varios sectores del drenaje. Hubo pozos que ya no absorbían el agua, que se se acumuló en las calles e incluso algunas aceras.

Renán Barrera Concha, alcalde de Mérida, informó que desde el jueves por la noche entraron en acción 12 cuadrillas de 60 trabajadores para atender reportes de inundaciones en varios puntos de esta capital. La mayoría, del poniente y el Centro Histórico.

Hasta poco después de las 10 de la mañana de ayer, los grupos de trabajo ya habían retirado 600,000 litros de agua de las calles. Los operadores de las pipas recolectoras ya habían hecho 30 recorridos para cumplir su objetivo.

Barrera Concha explicó que en el Centro la basura que tira la gente en la calle obstruye las rejillas y pozos pluviales. La zona tiene una población flotante diaria de unas 100,000 personas, pero en la temporada decembrina creció a 500,000.

Otras zonas donde hubo gran número de reportes fueron Juan Pablo II, Mulsay, Nora Quintana, México Oriente y Altabrisa.

La intensa lluvia ocasionó -de nuevo- la inundación del paso deprimido de la Glorieta de la Paz, donde el agua alcanzó en su parte más profunda un nivel de 30 centímetros. Desde temprano, empleados de Servicios Públicos Municipales retiraban el agua con pipas.

A las 8:15 de la mañana se cerraron ambos sentidos del paso a desnivel, después de una carambola de seis vehículos (de la cual informamos en nota aparte), lo que generó tremendo caos vehicular.

Agentes de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) se ubicaron en el cruce de Circuito Colonias para tratar de agilizar el tránsito, pero por momentos fue imposible.

La fila de vehículos sobre Prolongación de Paseo de Montejo y Circuito Colonias se extendía a lo largo de tres cuadras, los “claxonazos” y los gritos de los desesperados guiadores no cesaban.

Santiago Alamilla Bazán, subdirector de Servicios Básicos de la Comuna, informó que el problema fue porque el manto freático rebasó el nivel de profundidad del paso deprimido y las cuatro bombas de succión no se dieron abasto.

El problema es estructural, advirtió, y el túnel se inundará cada vez que llueva de forma intensa. El paso se construyó pensando en un nivel del manto friático, pero por las constantes lluvias éste ya fue rebasado.

Hasta las 11 de la mañana se habían retirado más de 80,000 litros de agua. Una cuadrilla de 10 personas laboraba para retirar el agua y abrir de nuevo el tránsito.

Alamilla Bazán indicó que anteriormente resolvieron el problema de las rejillas que estaban en mal estado y que ocasionaban el cierre de la vía, sin embargo, ahora se enfrentan a un problema más complicado.Por medio de las redes sociales se advertía a los guiadores que el paso deprimido estaba cerrado de nueva cuenta.También se inundó parcialmente el estacionamiento del mercado San Benito.- Hansel Vargas Aguilar/David Chan Caamal

Túnel | Defectuoso

El paso deprimido es origen de varios problemas desde de su construcción.

Rejillas

Santiago Alamilla Bazán, subdirector de Servicios Básicos del Ayuntamiento, recordó que anteriormente resolvieron el problema de las rejillas que estaban en mal estado en el paso deprimido y que ocasionaban el cierre de la vía de manera constante.

Más complicado

Sin embargo, el problema de las inundaciones es más complicado.

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