“La cultura, rentable”

Herramienta de transformación sin aprovechar

Aspecto del taller "Industrias Culturales" realizado  en el marco del Mérida Fest, ayer en el auditorio Manuel Cepeda Peraza del edificio central de la Uady. En la imagen, Othón Téllez durante el foro de capacitación para emprendedores de empresas creativas de la región sureste

La maestra en Gestión Cultural Mayté Cordeiro Mejía mostró a funcionarios municipales y estatales de Quintana Roo, Chiapas, Tabasco y Yucatán que la cultura transforma personas, es una herramienta política y que bien organizada es una industria económica rentable.

Ofreció muchos ejemplos durante su taller “Industrias Culturales”, organizado en el marco del Mérida Fest, de cómo una actividad artesanal desvalorada como los rebozos de Toledo se convirtió en un producto de exportación, que ahora permite a muchas artesanas de Oaxaca vivir con dignidad.

Y en opinión de la directora de la Escuela Superior de las Artes, maestra Beatriz Rodríguez Guillermo, Yucatán tiene potencial para la creación de industrias culturales exitosas como ocurre en Europa y otras partes del mundo. Por ejemplo, dijo que el vasto folclor yucateco puede adoptar el modelo artístico de la Guelaguetza de Oaxaca, cuya marca y nombre es reconocido en el mundo y genera flujo turístico y económico.

Impacto económico

“Hay que mirar la cultura de manera transversal, que impacte en la economía, que genera bienestar porque crea sentido”, indicó la directora de la ESAY. “Es una preocupación de los gobiernos generar sentidos, mejorar el desarrollo humano y por ello invierten en cultura”.

El interés que generó el taller que ofreció la maestra Cordeiro Mejía, quien es directora de la Conferencia Nacional de Instituciones Municipales de Cultura, llevó a la Uady a funcionarios de alto rango como Juan Esteban Villanueva Polanco, director de vinculación de la Sefoe; Leyla Gutiérrez Bocanegra, secretaria técnica de la Comisión de Asuntos de la Frontera Sur de la LXI Legislatura de Tabasco; María de los Ángeles Pinto Luna, coordinadora de Cultura del Ayuntamiento de Las Margaritas, Chiapas; y a Óscar Sánchez, subdirector de Cultura de Solidaridad, Q.Roo, además de funcionarios de la Sedeculta y los ayuntamientos de Mérida, Telchac Puerto, Umán y Muna.

“El Ayuntamiento de Solidaridad está en proceso de conseguir su ISO y promovemos la cultura”, dijo el licenciado Sánchez. “Queremos convertir a Playa del Carmen en la ciudad de artistas”.

Falta impulso

La representante de Chiapas dijo que en su Estado hay mucha riqueza cultural, pero no existen medios económicos para impulsar el arte. Con los conocimientos que adquirirá en el taller podrá ayudar a los creadores para elaborar proyectos y llevar la cultura a las comunidades rurales chiapanecas.

Leyla Gutiérrez, quien grabó todo el taller, informó que tiene interés en proponer una ley cultural en Tabasco para que apoyen a los artistas y fomenten industrias rentables. Su idea le valió el reconocimiento de la expositora porque nadie a hecho una ley para la industria cultural.

Violeta Villalobos, de Muna, comentó durante su presentación que los jóvenes están ansiosos de participar en la cultura y por eso asistió para aprender.

La representante de Umán fue más allá del impacto social de la cultura. Dijo que en las comisarías hay mucho talento desperdiciado y los jóvenes no buscan qué hacer y mal invierten su tiempo en actos vandálicos.Quiere revertir esa situación y aunque le dicen que el arte no da para comer, enfocará su trabajo con los niños.- Joaquín Chan Caamal

Cultura | Polémica

Estudios sobre el impacto de la cultura en la economía generan polémica en el país.

Criterios

En 2010 Ernesto Piedra hizo un estudio de ¿Cuánto vale la cultura? Su análisis arrojó que aportaba el 6.8% del PIB; Eduardo Cruz, de la UAM Xochimilco, hizo otro que arrojó el 5.4% al PIB y hace unos días el Inegi atribuyó que la cultura aporta el 2.7% del PIB, pero desconcentraron varios rubros.

Industria incipiente

En México sólo hay nueve incubadoras de artes y cultura, pero en el ámbito público sólo hay dos o tres.




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