No hay razón para exigir un terreno

El gobierno local reclama un predio que ahora es calle

En la escritura mediante la cual el gobierno del Estado permuta el terreno de la calle 3-B número 245-A a la empresa Desarrollos Montejo Real, a cambio del predio de la calle 60 número 299-B, el propio gobierno declara, en 2006, que se obliga “a destinar dicho predio a la ampliación” de la calle 60.

Esa ampliación se hizo, en efecto, en 2008, en la administración municipal de César Bojórquez Zapata, quien ensanchó esa calle de cuatro a seis carriles y uno de desaceleración, es decir, ese terreno se convirtió en calle.

Desarrollos Montejo Real, por su parte, quedó como propietario del terreno de la calle 3-B número 245-A, de 3,085 metros, producto de la permuta con el gobierno; del predio de la calle 3-B número 243 por 60, con 38,433 metros, que le compró a Tejidos Naturales, y también del predio número 245 de la calle 3-B, de 44,937 metros cuadrados, propiedad del gobierno del Estado y que Patricio Patrón Laviada le vendió a Millet Molina el 21 de julio de 2006, en 30 millones 299 mil pesos, según el Registro Público de la Propiedad.

En total, Desarrollos Montejo Real es propietario de 83,957 metros cuadrados en esa zona, divididos en tres predios, con un frente de 222 metros, junto a la calle 60. Estos son los terrenos que la empresa ofreció a Costco en venta y sobre los cuales esa cadena pidió en enero al Ayuntamiento la factibilidad de uso de suelo. Fuentes cercanas a la operación confirman que de esa superficie Costco sólo compraría la mitad.

Cuando estaba a punto de concretarse la venta, el gobierno del Estado alegó, al parecer sin fundamentos, que Millet Molina se “comió” el terreno de la calle 60 número 299-B, que le pertenece desde la permuta de 2006 pero que ahora es una calle.

Como publicamos el viernes 18, el director del Catastro de Mérida, Heide Zetina Rodríguez, declaró al Diario que, en efecto, ese terreno dejó de ser propiedad del gobierno estatal desde la administración de Bojórquez Zapata, cuando éste, cumpliendo con lo expuesto en la escritura de permuta, usó precisamente ese terreno para ampliar la calle 60, como consta, dijo, “en un dictamen que elaboramos sobre ese predio hace varias semanas”.

De este modo, el terreno 299-B de la calle 60, que el gobierno del Estado reclama como suyo, ahora “es parte del cuerpo poniente de la vialidad marcada como la calle 60″. Lo que hay que hacer, declaró entonces Zetina Rodríguez, es “eliminar el número que tiene ese predio para quedar únicamente como vialidad”.

No obstante lo anterior, el funcionario estatal encargado de reclamar ese predio habría rechazado ese dictamen, y uno parecido del Instituto de Seguridad Jurídica Patrimonial de Yucatán, y ordenado otro que ahora es el centro de preocupaciones de inversionistas y abogados (Continuará).- HERNÁN CASARES CÁMARA

Terreno | Pruebas

El gobierno no tiene pruebas para reclamar la propiedad de un predio en el Norte:

Dictamen

Un dictamen del Catastro Municipal demuestra que el terreno 299-B de la calle 60 colinda, en su lado Este, con la vía férrea que va de Mérida a Progreso, y por el Poniente con el predio 243 de la calle 3-B (el terreno de Millet Molina). Por tanto, dice el dictamen, ese predio colinda físicamente con la vialidad marcada como calle 60.

Cambio

Por tanto, añade el dictamen, “se recomienda el cambio de nomenclatura del predio 299-B, de la calle 60″, que actualmente es una arteria vial.

De predio a vialidad

Esto, dice, con el fin de que “concuerde con la situación física, eliminando el número que tiene el predio para quedar únicamente como vialidad”.




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