Inauguración oficial

El Presidente entrega nuevos juzgados orales

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Dos caras de la justicia en el Estado se vieron en el marco de la inauguración de los nuevos juzgados orales que comenzarán a funcionar el próximo martes y con lo que se termina una etapa de más de 100 años en Yucatán.

A gritos y con una corona de flores, la señora Ligia Canto Lugo lamentó que no se aplicara la justicia en el Estado, en la búsqueda de dos de sus nietos desde hace dos años.

Minutos antes, en el nuevo edificio, el presidente Enrique Peña Nieto descubrió una placa alusiva a la nueva obra, acompañado del titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, y del gobernador del Estado, Rolando Zapata Bello.

Dos filas de vallas metálicas dividían a funcionarios y habitantes de colonias cercanas que acudieron, “aunque sea” a ver al presidente Peña Nieto.

A las 13:40 llegó el convoy oficial al nuevo edificio, ubicado frente al reclusorio meridano. Varios funcionarios estatales y judiciales esperaban al Presidente.

Luego de los saludos de rigor, la comitiva recorrió parte de las nuevas instalaciones, donde se explicaron las funciones de diferentes salas en los juicios orales que suplen a los escritos que dejan de aplicarse a los casos que se presenten a partir del martes, en la capital y poblaciones cercanas.

Hubo comentarios favorables al nuevo sistema, incluyendo la capacitación a empleados y funcionarios judiciales, de la Fiscalía General y la SSP, así como litigantes.

Poco después de 10 minutos la comitiva se enfiló a la salida; en una explanada esperaban los vehículos.

En esos momentos los gritos de la señora Canto Lugo llamaron la atención: “¿Dónde están los niños?” y “¿Dónde están mis nietos?”.

Minutos antes, la inconforme con la justicia local colocó frente al nuevo edificio una corona de flores con la leyenda “por la muerte” de la justicia en el Estado.

Recordó que hace dos años sus nietos fueron separados de su hija, Ema Gabriela Molina Canto. Los menores estarían con su padre, Martín Alberto Medina Sonda.

El presidente, en vez de subir a su camioneta, caminó unos 40 metros hacia el grupo que, separado por la valla metálica, extendía sus brazos en tanto otros insistían en la búsqueda de los nietos de la señora Canto Lugo.

Con frases de agradecimiento el Primer Mandatario dio la mano a quienes se la extendieron.

Luego llegó hasta el grupo que apoya a la señora Ligia Canto a quien le preguntó cuál era el problema.

“Le pedimos ayuda el año pasado cuando vino”, respondió la quejosa.

“Deme documentos, deme documentos”, dijo el presidente.- R.F.G.




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