En dos años saldría de la cárcel

Llega a una corte internacional la petición de justicia

La historia de Edmundo fue, desde un principio, muy parecida a la del exitoso documental “Presunto Culpable”, que desnuda las irregularidades de la justicia mexicana.

Como en la película, en el caso de Edmundo Martínez Niño hay un presunto culpable, un juez que no toma en cuenta evidencias, una procuraduría que acusa sin fundamentos y un tribunal que ignora las pruebas.

La maquinaria judicial fue implacable con el yucateco y le dio nuevo golpe en 2011 al ratificar el Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal la sentencia en su contra. Tampoco prosperó un amparo.

Edmundo clamaba su inocencia, se decía impotente y que le destrozaron la vida.

En una entrevista declaró que las injusticias en su contra empezaron en el Ministerio Público de la ciudad de México, donde le tomaron su declaración sin que tuviera conocimiento de la acusación en su contra y lo obligaron a firmar papeles. También estuvo arraigado tres meses y ocho días permaneció incomunicado. En el centro de arraigo dormía esposado.

Sergio Martínez Niño informa que uno de los sentenciados junto con su hermano llevó su caso a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y esperan que su veredicto también favorezca a su familiar.

Por ahora, decidieron aprovechar los beneficios de la Ley de Ejecución de Sanciones, que permiten a un recluso purgar su condena en su lugar de residencia. Se espera que en dos o tres meses llegue Edmundo a Mérida para ser recluido en el Cereso.

Sergio Martínez calcula que su hermano saldría libre al cumplir siete años de prisión (lleva casi cinco), ya que ha mantenido buena conducta y obtiene beneficios por cada día trabajado en el reclusorio.

Si todo sale como espera la familia, en dos años Edmundo de Jesús dejará atrás una larga pesadilla y estará listo para empezar de nuevo. La vida le da esa segunda oportunidad.- Alejandro Acevedo Vales




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