Una “experiencia sorprendente”

Cemex beneficia a 151 mujeres de la México Poniente

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José Luis Martínez Semerena, subdirector de Promoción Social del Ayuntamiento, y Doménica Cifuentes Victoria, asesora de Desarrollo Comunitario y Responsabilidad Social de Cemex, con algunos de los beneficiados, parte del distintivo "Empresa Socialmente Responsable"
Clara Contreras Cortés, otra beneficiada por el Centro de Superación Cemex México Poniente, trabaja en el área de costura en un taller de bordado


Con apoyo de la Planta Cemex de Mérida y del Ayuntamiento, 151 mujeres de la colonia México Poniente, ubicada a espaldas de la cementera, viven una experiencia sorprendente y una transformación en sus vidas.

Como parte del distintivo “Empresa Socialmente Responsable”, Cemex emprendió un programa social hace ocho años en esa colonia marginada. Construyó, junto con el Ayuntamiento de Mérida, un pequeño local de capacitación que se llama Centro de Superación Cemex México Poniente donde capacita a las mujeres de todas las edades para que den el brinco de amas de casa a microempresarias.

Sólo el año pasado las nuevas microempresas salidas de la cantera de Cemex crearon 57 empleos y seis nuevas empresas, pero sólo cuatro siguen firmes en sus propósitos de vender sus finas artesanías en cualquier mercado.

Bajo el esquema de alianzas, Cemex perfecciona e impulsa a las artesanas de la México Poniente para que crezcan empresarialmente. Hizo alianza con Desarrollo Social municipal, con la Universidad Valle de México, cuyos estudiantes elaboraron un atractivo catálogo de ropa bordada con estudiantes modelos; el Centro Cultural Banamex colabora en la capacitación y el Tecnológico de Monterrey enseña a las emprendedoras el manejo de computadoras y finanzas.

Con emoción, Doménica Cifuentes Victoria, asesora de Desarrollo Comunitario y Responsabilidad Social de Cemex, y José Luis Martínez Semerena, subdirector de Promoción Social del Ayuntamiento, informaron ayer del trabajo artesanal de las mujeres, mostraron las finas prendas bordadas, como cintos tipo Ibónica, bolsas, blusas y ternos, hamacas de buena calidad, entre otros, y los catálogos de diseños.

Lo sorprendente de las mujeres es que tienen su “face” donde promocionan sus prendas cuando antes no sabían nada de computadoras y algunas por sus habilidades ya tienen la categoría de maestras artesanas.- Joaquín Chan Caamal




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