Tarea titánica de la Comuna en el paso deprimido

Les llueve sobre mojado

Empapada, muy fría, extremadamente húmeda y con problemas a causa del exceso de agua amaneció ayer la Península de Yucatán después de las persistentes lluvias que la bañaron desde el jueves pasado y que cesaron ayer poco antes del mediodía.
Estadísticas de la Conagua indican que en ese lapso esta entidad federativa recibió 185 milímetros de precipitaciones, seis veces más de lo que en promedio cae durante todo enero en esta zona.

Aunque el sol asomó parcialmente al mediodía, estaba pronosticado que los nublados y lluvias continuarían en el sur del Estado.

En esta capital las mayores consecuencias estuvieron en el paso deprimido, donde hubo máquinas y camiones operando sin parar para controlar el líquido que sale del túnel e impide la circulación de vehículos. Al amanecer sólo estaban en operación dos de los cuatro carriles pues los otros estaban ocupados por equipos, “pipas”, desazolvadoras, mangueras, tuberías y otros aparatos más.

“No hemos parado, ya desalojamos aquí 1.6 millones de litros, mucho más que los 640,000 que retiramos en el resto de la ciudad”, dijo Santiago Alamilla Bazán, subdirector de Servicios Públicos Municipales. Los cuatro pozos y cuatro bombas succionadoras no son suficientes para poder contener el problema

—No hemos parado, ya desalojamos aquí 1.6 millones de litros, mucho más que los 640,000 que retiramos en el resto de la ciudad —señaló Santiago Alamilla Bazán, subdirector de Servicios Públicos Municipales.

—Si interrumpimos la tarea el agua alcanzaría un metro de altura en unos 15 minutos —agregó.
Debido a que los cuatro pozos y cuatro bombas succionadoras de ese lugar no son suficientes para contener el problema, los trabajadores instalaron una tubería adicional y la conectaron al viejo ducto del alcantarillado que hace años se intentó construir en Mérida y que pasa por esa zona.

—Es una suerte tener este ducto porque nos permitirá enviar el agua hasta ahí —indicó Alamilla Bazán.
Poco antes de las dos de la tarde volvió a cerrarse totalmente ese túnel para conectar la nueva tubería.
El funcionario explicó que el problema se repetirá en cada temporada de lluvias porque se calculó mal la construcción del paso deprimido, en ese tiempo se creyó que la distancia hasta el manto freático era distinta de la actual.
Respecto al Centro Histórico, el entrevistado dijo que desazolvaron pozos y retiraron 160,000 litros de agua acumulada en 16 puntos de ese sector. En cada uno de estos hay de uno a cuatro pozos con sus respectivas rejillas, estas últimas captan la materia sólida y dejan escurrir el líquido hacia su destino final.
—El problema ya está bajo control ahí —expresó.
En el resto de la ciudad recibieron 25 reportes de calles inundadas en varias colonias y fraccionamientos, principalmente en la Nora Quintana, Juan Pablo II, México, Oriente y Altabrisa.
En los dos primeros lugares citados trabajadores del Ayuntamiento acudieron en apoyo de seis familias cuyas viviendas se inundaron.
El Departamento de Drenaje dispuso de 12 cuadrillas de obreros, dos “pipas”, dos desazolvadoras y dos perforadoras de pozos para combatir las inundaciones en los puntos más críticos. A pesar de que ellos laboran en tres turnos, ampliaron sus horarios para que las tareas no se interrumpieran durante los cambios de turno.
—La tercera parte del esfuerzo y equipos se concentró en el paso deprimido debido a la gravedad de la situación en ese lugar —dijo el subdirector Alamilla Bazán.
—En ese lugar tuvimos que usar ocho “pipas” y las desalzovadoras, y sin embargo nos ganó el agua que brotaba del piso.
Como era de esperarse, las lluvias trajeron nuevos baches, agrandaron los que ya existían y retrasaron el trabajo de los equipos municipales encargados de tapar esos agujeros.
El tránsito de vehículos fue más lento, y lo mismo ocurrió con el transporte público de pasajeros, lo que derivó en que mucha gente llegara con atraso al trabajo.
Disminuyó la actividad en los comercios y los mercados, y entre la población aumentaron las enfermedades respiratorias.— Hansel Vargas

 

La lluvia | Récords
El frente frío arrojó grandes cantidades de agua en la Península de Yucatán.
Seis tantos
Desde el jueves pasado cayeron 185 milímetros, seis veces el equivalente a lo que cae en todo enero en promedio.
El paso deprimido
Hasta ayer al mediodía habían desalojado 1.6 millones de litros, en un trabajo ininterrumpido de equipos y trabajadores. De siete de la mañana al mediodía de ayer se instaló nueva tubería para combatir el problema.

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