“¿Quién se da el lujo?”

Análisis de una dirigente sobre las finanzas públicas

Blanca Estrada Mora, presidenta de la Federación Estatal de Colonos Urbanos de Yucatán (Fecuy), coloca sobre la mesa hojas con datos de las finanzas públicas, correspondientes al Informe Trimestral octubre-diciembre de 2013. Hace algunas observaciones y de inmediato subraya:

“A estas alturas, en estos momentos, ¿quién se puede dar el lujo de decir que aumentó su gasto? Yo tengo la respuesta: el gobierno de Yucatán”.

La ex diputada priista se refiere a los egresos que se citan en el reporte trimestral. En ese período el gobierno del Estado tuvo un gasto total de $15,313.3 millones, que superan en 56% los $9,815 millones del trimestre julio-septiembre.

Si se suma esa cantidad a los tres trimestres que le precedieron, para completar el ejercicio 2013, se obtiene que a lo largo del año la administración estatal gastó $41,382.4 millones.

Aún más, si se le añade el gasto del trimestre octubre-diciembre de 2012, primero en la gestión de Rolando Zapata Bello, la suma total en los 15 primeros meses del gobierno actual es de $51,068.9 millones.

En sus cinco años, el gobierno de Ivonne Ortega Pacheco gastó poco más de $150,000 millones, una cifra sin precedente en Yucatán, que arroja un promedio de $30,000 millones al año.

La profesora Estrada Mora analiza la Cuenta Pública desde la administración de la señora Ortega Pacheco. En información que publicamos el 30 de septiembre de 2013 dio a conocer que el gasto acumulado en los tres primeros trimestres del nuevo gobierno ascendió a $25,940.6 millones. Calculó, con base en esa tendencia, que la cantidad total del primer año completo (que se cerró con el período julio-septiembre), sería de poco más de $34,000 millones.

“No fallamos en las proyecciones: de octubre de 2012 al cierre de septiembre de 2013 el gasto fue de $35,755.6 millones”, explica la presidenta de la Fecuy, basada en informes del propio gobierno.

“Al agregar los $15,313.3 millones del trimestre octubre-diciembre de 2013 el gasto se dispara a $51,068.9 millones en quince meses. Si se mantiene esta tendencia, cuando finalice el sexenio se habrán duplicado los $150,000 millones de Ivonne Ortega”.

Blanca Estrada hace notar de nuevo que no es negativo ejercer un gasto público elevado.

“Por el contrario, qué bueno que fluya ese dinero, siempre y cuando se traduzca en obras y servicios”, añade. “Lo malo aquí es que no se ve ni dónde ni en qué se está gastando, no sabemos a dónde van a parar esos recursos”.

“Cabe preguntarnos una vez más: ¿está acorde este gasto con el desarrollo del Estado? ¿Se está reflejando en una mejoría para los yucatecos? ¿Se está fomentando realmente el bienestar de las familias? Ése es el objetivo medular de todo gobierno, pero, ¿se está cumpliendo? ¿Acaso se está impulsando el desarrollo sólo con regalar chamarras y computadoras?

“Y vamos más allá: ¿cómo están los salarios en Yucatán? ¿La gente puede gastar más? Yo creo que no. Entonces, ¿quién se puede dar el lujo de gastar más? Claro, el gobierno de Yucatán”.

En su análisis la profesora Estrada Mora incluye el gasto de los tres poderes y organismos autónomos. “No me vengan con cuentos, todo sale de Administración y Finanzas”.

En próxima entrega abundaremos en esta información.- ÁNGEL NOH ESTRADA

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