La cultura, un bien económico

Conclusiones del foro organizado por Megamedia

Es indispensable concebir la cultura no sólo como expresión legítima de los grupos sociales y sus artistas, sino también como valor económico, como motor de desarrollo, señalan los participantes en el foro. Arriba, el concierto de Plácido Domingo en Chichén, en 2008

En el proceloso mundo en que cultura y poder interactúan, las instituciones gestoras del desarrollo cultural y los creadores están llamados a desempeñar un papel esencial para evitar que las élites políticas o económicas usen la cultura como herramienta de manipulación.

Esta tarea merece una acción conjunta, señalan los participantes en el foro convocado por Megamedia para pensar en las particularidades de esta relación tortuosa y de intereses mutuos. El consenso es que se verá la luz al final del túnel cuando se conceda a la cultura la importancia que se merece como elemento diferenciador, como valor económico y como factor sustancial en el desarrollo de la sociedad.

¿Cómo hacer para que la cultura llegue a todos, para evitar que caiga en manos de los poderes políticos y económicos? Hay mucho por hacer, no es una tarea sencilla, coinciden el poeta Roger Metri Duarte, titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes, y la maestra y escritora Beatriz Rodríguez Guillermo, directora de la Escuela Superior de Artes de Yucatán.

No es una tarea fácil porque la gestión cultural no es un asunto de instituciones ni de personas, implica una suma de voluntades, de recursos, sensibilidades, capacidades, de reconocimiento social, apunta la maestra. “En este sentido, es indispensable reconocer a la cultura como un eje transversal que tiene un valor tanto simbólico como económico, que incide en el desarrollo de la comunidad. Y hay que traducir esta visión a la práctica”.

“Hay que partir de la construcción de una base de información y conocimiento”, señala el investigador Martín Echeverría Victoria.

“Es difícil planear una política cultural si se desconocen las necesidades, si no se sabe que está pasando. Debe ser una base acerca de las prácticas culturales y de los consumos, acerca del valor económico que tiene la cultura”, añade.

Diagnóstico

La maestra Rodríguez Guillermo habla de una tarea pendiente: trabajar en el diagnóstico cultural del Estado, que permitiría a las instituciones encargadas del desarrollo cultural tomar decisiones más pertinentes desde la propia experiencia de la sociedad y de los creadores.

Otra idea que también logró la aprobación de todos es incentivar los mecanismos de independencia de los artistas a fin de garantizar una intervención mínima del Estado y evitar el establecimiento de relaciones clientelares entre artistas y gobierno, propuesta que va de la mano con la profesionalización de los creadores.

Acerca del “clientelismo”, el escritor Irving Berlín Villafaña, director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida, admite que no es extraño que los fondos públicos sean utilizados para premiar a ciertos artistas o para “indemnizar el silencio”. Esta realidad, prosigue, refuerza la necesidad de que el artista se profesionalice y aumente su capacidad de gestión, “en la medida en que lo consiga aumentará su independencia del poder”.

Todos ganan

Berlín Villafaña resume las acciones más urgentes de acuerdo con las ideas puestas sobre la mesa: formalizar los apoyos -esto es, aplicar políticas claras en la asignación de los fondos públicos-, profesionalizar a los artistas, fortalecer la oferta cultural y crear financiamientos mixtos -el gran ejemplo es la Orquesta Sinfónica de Yucatán: tiene un público que paga y llena los teatros y por tanto contribuye a las finanzas, y un fideicomiso que opera con otros fondos-, si trabajamos estos tres elementos el grado de manipulación del artista disminuye, si no al 100%, sí notablemente.

“Cuando una sociedad se vuelve más culta, más educada, percibe mejor las cosas. De modo tal que a la larga tendremos un público consumidor más consciente de que sus artistas comen, viven, se enferman, que la belleza, el bienestar que produce la cultura cuestan, como cuestan los refrescos o el cable, como cuesta cualquier otro producto en el mercado”.- Mario S. Durán Yabur

Foro “Cultura y Poder” | Megamedia

Participaron en el foro sobre cultura y poder organizado por Megamedia:

Sedeculta

Roger Metri Duarte, maestro, poeta, titular de la Secretaría de la Cultura y las Artes de Yucatán.

Ayuntamiento

El poeta e investigador Irving Berlín Villafaña, director de Cultura del Ayuntamiento de Mérida.

ESAY

La escritora y maestra en Educación Beatriz Rodríguez Guillermo, directora de la Escuela Superior de Artes de Yucatán.

Uady

El doctor en Ciencias de la Información Martín Echeverría Victoria, investigador de la Facultad de Antropología de la Universidad Autónoma de Yucatán.




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