El puente acaba en calma

Grupos de visitantes extranjeros toman el desayuno en un conocido restaurante del Parque Hidalgo

 Negocios cerrados y calles semivacías debido al asueto

Negocios cerrados, calles y avenidas semidesiertas, turibuses de la ciudad y trenecitos del centenario llenos dominaron ayer el paisaje meridano, al conmemorarse el XCVII aniversario de la promulgación de la Constitución Mexicana, pues aunque la efeméride corresponde al día 5, el asueto se adelanta por disposiciones de la Ley.

Turistas sin camisa paseando por la plaza o descansando en una banca “tú y yo”, nubes blancas, sol intenso y pequeños alimentando con arroz a las palomas, fueron característicos de un día inhábil en el Centro.

Al concluir el puente de tres días, Mérida amaneció tarde, pues muchos de sus comercios empezaron a abrir cerca o ya pasado el mediodía; algunos de plano no abrieron, sobre todo los cercanos a las escuelas, al igual que las oficinas publicas.

Por la tarde una repentina lluvia cambió el paisaje soleado y aparecieron los paraguas y nailon.— Luis Iván Alpuche Escalante




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