Derecho a la autonomía

Derecho a la autonomía

La Uady celebra tres décadas de libertad de gestión

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A la izquierda, el mensaje de Víctor Caballero Durán, secretario de Gobierno, ayer en el Sendero de la Autonomía. Lo acompañan los hijos y la esposa de Víctor Cervera Pacheco -Víctor, Amira, Felipe y Pilar Cervera Hernández, y Amira Hernández Guerra de Cervera- y el rector Alfredo Dájer Abimerhi, quien también aparece debajo durante su discurso en la sesión solemne del Consejo Universitario
A la derecha, tres ex rectores de la Uady que asistieron como invitados especiales a la conmemoración del XXX aniversario de la autonomía de la universidad, en el auditorio de la Facultad Antropología: Alvaro Mimenza Cuevas, Carlos Pasos Novelo y Raúl Godoy Montañez


El ejercicio de la libertad ha permitido a la Universidad Autónoma de Yucatán cumplir sus fines y enfrentarse a sus desafíos, entre ellos -quizá el más importante todavía- el que inspiró su creación en 1922: convertirse en un poderoso instrumento de transformación social y económica del Estado.

La autonomía no es una idea abstracta, es una realidad auténtica. Sin ella, la Uady nunca hubiera llegado a ser lo que es hoy en día, como destacó su rector, Alfredo Dájer Abimerhi: “Los logros que la universidad ha alcanzado a partir de la autonomía son notorios: es hoy referente de la educación superior en el país, sus programas educativos han sido acreditados por su calidad; sus estudiantes reciben una formación profesional, científica y humanista integral, y son frecuentes los reconocimientos a su excelencia”.

El doctor Dájer encabezó ayer la sesión solemne del Consejo Universitario con que abrió la ceremonia de conmemoración del trigésimo aniversario del reconocimiento del derecho a la autonomía de la universidad yucateca, aunque, como explicó, sería más acertado decir de la incorporación de la palabra Autónoma a su nombre, pues desde que en 1922 la creó Felipe Carrillo Puerto, como Universidad Nacional del Sureste, ha gozado de autonomía, “aun bajo las definiciones más modernas de esta cualidad”.

La sesión solemne, realizada en el auditorio de la Facultad de Antropología, en el campus de Ciencias Sociales, Económico, Administrativas y Humanidades, contó con la presencia de tres ex rectores: Álvaro Mimenza Cuevas -el primero de la universidad autónoma-, Carlos Pasos Novelo y Raúl Godoy Montañez.

En su discurso ante el Consejo, el rector destacó que “para la universidad moderna, la autonomía es la manifestación más genuina y auténtica de la libertad de pensamiento y expresión. Es el compromiso permanente del Estado para que las instituciones de cultura superior se organicen, administren y funcionen libremente y sean sustento de las libertades. Les permite gestionarse internamente para que puedan realizar la labor que se les ha encomendado de la forma más eficaz y responder a las necesidades sociales”.

Sin embargo, advirtió que esta libertad de acción no les autoriza a actuar de espaldas a la sociedad ni es una fórmula que implique un derecho territorial por encima de las facultades del Estado.

Acto político

La ceremonia también fue un reconocimiento a quienes -rectores, maestros, autoridades- jugaron un papel en el reconocimiento del derecho de la Uady a regirse según sus propias decisiones, a elegir su propio derrotero.

Al concluir la sesión del Consejo, las autoridades universitarias y sus invitados se trasladaron al Sendero de la Autonomía, un espacio junto a la biblioteca del campus dedicado a señalar los hechos más relevantes en la historia de la institución.

En el sitio se develaron dos placas: la primera alusiva a las tres décadas de autonomía y la otra en recuerdo del gobernador Víctor Cervera Pacheco, quien en 1984 -por gestiones del rector Mimenza Cuevas- promulgó una nueva Ley Orgánica. Desde entonces el nombre de la casa de estudios es Universidad Autónoma de Yucatán.

Develaron las placas el licenciado Víctor Caballero Durán, secretario general del gobierno estatal, y la familia de Cervera Pacheco: su esposa, señora Amira Hernández Guerra, y sus hijos.

Tras agradecer la oportunidad de “ser parte de un momento tan significativo”, Caballero Durán, egresado de la Facultad de Derecho de la Uady, reiteró el respeto del gobierno estatal a la autonomía universitaria. “La universidad, producto de la visión y esfuerzo de muchas personas, ha formado a generaciones de profesionales. Como gobierno reiteramos el compromiso de seguirla apoyando para que siga adelante y lo hacemos también como egresados comprometidos con la universidad que nos formó, nos dio estudios y nos permitió desarrollarnos”.- Mario S. Durán Yabur

Uady | Hitos

Evolución

La Universidad Nacional del Sureste (1922) se convirtió en la Universidad de Yucatán (UDY) el 5 de noviembre de 1938. En 1951 recuperó su nombre original, pero siete años después volvió a ser UDY en forma definitiva y desde 1984 es UADY.




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