Yucatán, “desaparecido”

El estado prácticamente no existe en el mapa dela inversión extranjera

La economía de Yucatán tiene en el escaso atractivo que ejerce en los inversionistas extranjeros un motivo más para sentir preocupación.

Un nuevo reporte estadístico del Centro para la Competitividad de Yucatán (CCY), que reúne cifras sobre la llegada de Inversión Extranjera Directa (IED) durante los últimos 13 años, nos suelta a la cara una verdad que además es imposible de ocultar: Yucatán no es un foco de interés en el extranjero. ni juega a serlo.

Los números, todos extraídos de informes oficiales, dan una visión de conjunto de una economía desganada a la que en 2013 llegaron sólo 39 millones de dólares a pesar de que en ese mismo período México captó un máximo histórico de 35,286 millones de dólares.

“Es una cantidad anecdótica, una miseria que no supone nada, apenas el 0.17% en el total de la inversión extranjera en el país”, dice Gustavo Cisneros Buenfil, director del CCY. “Y aunque nunca ha sido significativa, nuestra participación en el flujo de IED nacional ha venido disminuyendo en los últimos años”.

A juicio de Nicolás Madáhuar Boehm, presidente del Centro Empresarial de Mérida (Coparmex), los inversionistas foráneos que ven a México como una tierra fértil para hacer negocios no saben que Yucatán existe, o si lo saben no consideran que sea un lugar en el que hay que estar, como sí lo son los estados del norte o del centro del país.

Tema complejo

¿Por qué los inversionistas extranjeros no encuentran atractivo a Yucatán a pesar de las ventajas competitivas con que cuenta: ubicación geográfica, seguridad, calidad de vida de su capital…?

Para Madáhuar y Cisneros, se trata de un problema de múltiples factores que interactúan y juegan en nuestra contra: infraestructura insuficiente, desinterés de las autoridades, ignorancia, ineficiencia… y en el que es obligado plantearse al menos dos preguntas: ¿Qué queremos vender? y ¿a quién se lo podemos vender?

“En principio estamos ante un problema de conectividad”, señala el líder empresarial. “Se ha dicho hasta el cansancio que la ubicación de la Península, una especie de bisagra estratégica, debería constituirse en una de nuestras principales ventajas, pero una situación geográfica privilegiada no sirve de nada sin conectividad. Y la realidad es que estamos muy mal comunicados con el resto del país y con el principal mercado, que es Estados Unidos”.

La IED es un factor de capitalización que Yucatán no ha querido o no ha sabido explotar, pese a que podría ser la clave para que su débil economía gane brío. “La IED y la economía son vasos comunicantes: si falta dinamismo, no se genera inversión y viceversa. Es ese círculo vicioso que no se rompe porque llevamos años sin hacer el trabajo”, advierte Madáhuar.

“En el pasado sexenio se abandonó la promoción de Yucatán como sitio para hacer negocios, no les pareció importante atraer a los inversionistas, a los que generan riqueza y crean empleos”, dice. “Y aunque actualmente se trabaja en esto, hasta hoy no está claro qué estamos saliendo a vender al extranjero. Y evidentemente, lo que sea, no nos lo están comprando”.- Mario S. Durán Yabur

1.-Inversión extranjera en Yucatán. ¿Cuál ha sido el comportamiento de Yucatán en materia de inversión extranjera directa de 2000 a 2013? El ritmo se ha mantenido regular, pero la captación ha sido mala, muy mala, comenta Gustavo Cisneros Buenfil, director del Centro para la Competitividad de Yucatán (CCY). Se puede ver un pico en 2001, hace notar, pero después de esos 133 millones de dólares, prácticamente se ha estado a ras de tierra.

“Aquí no hay diferencia de colores ni de partidos, todos los gobiernos han hecho esfuerzos muy marginales que, obviamente, no han logrado atraer capital foráneo”, añade.

“Yucatán, desafortunadamente, no existe en el mapa de la inversión extranjera”, apunta Nicolás Madáhuar Boehm, presidente del Centro Empresarial de Mérida (Coparmex).

“Creo que lo más motivante en la estructura porcentual es que de 2007 a 2013 el 70% de IED corresponde a nuevas inversiones, aunque si se compara ese período con el de 2000 a 2006, en el total hubo 40 millones menos”, continúa Cisneros.

“Sin embargo, el tema importante es de nuevas inversiones”.

2- El origen. La gráfica de la izquierda muestra cuáles son los principales países que han invertido en Yucatán de 2000 a 2013. “Como era de esperarse, el 73% de la inversión proviene de Estados Unidos y después están Singapur, Canadá, Hong Kong y China. Entre los cinco concentran el 97% de la IED en Yucatán”, apunta Cisneros Buenfil.

“Como todo el resto de los indicadores que contiene el nuevo reporte, vemos cifras muy decepcionantes: por ejemplo, la inversión de China en 13 años asciende a sólo 13 millones de dólares”, añade.

Esta gráfica es interesante porque permite además ver cuándo se hizo la inversión: Estados Unidos y China lo hicieron de 2000 a 2006 y luego bajaron considerablemente, en cambio, las inversiones de Singapur y Canadá ocurrieron en su mayoría durante la administración pasada”.

3.-“Mérida es una desconocida”. El poco interés de los inversionistas extranjeros en Yucatán tiene una de sus causas, en opinión de Gustavo Cisneros Buenfil, director del CCY, en el escaso conocimiento que se tiene del estado más allá de las fronteras nacionales.

“Nadie conoce Mérida, nadie conoce Yucatán. Es una pena”, dice. “Muchos yucatecos creen que sólo los incultos no saben dónde está Yucatán… y esa es una percepción equivocada”, dice.
“Desafortunadamente, turistas cultivados creen que Mérida es un pueblito alejado de Cancún: ‘¿En cuánto tiempo voy y vengo? ¿Puedo hacerlo el mismo día?’, preguntan. Y cuando les dices que pueden quedarse dos o tres días en la ciudad, te miran extrañados: ‘¿Hay buenos hoteles?’”.
“Esa es la idea que tienen de nosotros, hemos dejado que Cancún nos arrolle. A Mérida no la identifican y cuando oyen de Yucatán, piensan tan sólo en Cancún, la Riviera Maya y Chichén Itzá. Mérida es una desconocida”, concluye.

4.-En contexto nacional. “Esta gráfica nos muestra cuántos estados del país recibieron más IED que Yucatán en los últimos años”, explica Gustavo Cisneros Buenfil, director del CCY.

“De 2000 a 2013, Yucatán ha sido en promedio el lugar 23, lo que implica que el 68% de los estados recibió más capital foráneo. Siempre estamos abajo, y la situación empeoró de 2010 a 2013, cuando cayó hasta el lugar 27: o sea 82% de los estados han recibido más IED que Yucatán. Creo que en este punto estamos por debajo de lo que pintamos en el resto de la economía: Yucatán tiene 1.5% del PIB nacional, pero en IED apenas llega al 0.17%. Lo preocupante es que, aunque nunca hemos estado arriba, nuestra caída se ha vuelto más pronunciada en los últimos tres años”, dice.

5.-Por entidad federativa. Yucatán atrajo el año pasado 39 millones de dólares de inversión extranjera directa, recuerda Cisneros Buenfil.

“Si queremos comparar la captación de IED de Yucatán con las de otras entidades federativas, lo podemos hacer desde dos posiciones: junto a los cinco estados que tienen un PIB similar: Quintana Roo, Durango, Guerrero, Oaxaca e Hidalgo. Aquí vemos cómo de los estados que tienen una economía del mismo tamaño que la de Yucatán, sólo Hidalgo recibió menos IED en 2013. Quintana Roo, por ejemplo, captó 12 veces más”.

“Si la comparación se hace con los tres estados que tienen un PIB per cápita similar: San Luis Potosí, Sinaloa y Morelos, solamente este último está por debajo”, prosigue el director del CCY.

“Como se puede ver, en las dos dimensiones estamos debajo de casi todos, muy por debajo. Es triste, pero estamos en niveles de IED prácticamente insignificantes”.

 

 

 

 




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