Rodeada de santos

Vender imágenes fortalece su amor a Dios y al mundo

María Teresa Castillo Albornoz , acomoda una  imagen de Jesús cargando una Cruz, una de las más vendidas  en esta Semana Santa

María Teresa Castillo Albornoz lleva vendiendo imágenes religiosas más de 10 años y su fe se ha incrementado gracias a ese trabajo.

La comerciante, encargada de un puesto de artículos religiosas en el mercado “Lucas de Gálvez”, explica que durante todo el tiempo que lleva trabajando su amor a Dios y a la religión se ha fortalecido, ya que -indica- se siente “protegida” porque todos los días está rodeada de diferentes santos.

“Uno no cree en los milagros hasta que le sucede uno”, señala.

Su madre, agrega, estaba muy enferma, y ella le pidió al Divino Niño Jesús que le ayude para que mejorare su condición. Y así lo hizo, afirma la dependiente.

Está bien que las personas compren y tengan fe en sus imágenes religiosas, pero también deben asistir a misa y escuchar la palabra de Dios en la Iglesia, no sólo es rezarle a una imagen, afirma.

María Teresa indica que se ha dado cuenta que las algunas personas sólo compran imágenes, fotos , velas y otras cosas, porque quieren que les resuelvan sus problemas de inmediato, pero no hacen nada para que ellos mismos los solucionen.

“Quieren todo fácil y sencillo, sin sacrificarse”, advierte mientras limpia una imagen de San Judas Tadeo.

Aunque no se gana mucho, le alcanza para vivir, y poder ayudar a su esposo con los gastos en su casa.

Trabajar rodeada de imágenes tiene un lado “espiritual” , explica, ya que se siente bien, su vida está tranquila, tiene la compañía de su esposo, sus hijos y sobre todo de Dios, se siente feliz.

Con la Semana Santa, una de las fechas más importantes para los creyentes católicos, las ventas se incrementan; las que más se venden son las imágenes de San Judas Tadeo, el Divino Niño, La Virgen de Gudalupe, etc.

Hay varios modelos y colores desde pequeños hasta de tamaño real, Incluso vende uno de la “Santa Muerte”.

“Y sí hay personas que compran de la Santa Muerte, es uno de los más populares”, señala. Aunque en diciembre es cuando más se vende, apunta.

La Semana Santa debe ser para darle el tiempo a Dios y a Jesús, para que recapacitemos sobre nuestras acciones y nuestro compromiso con Dios, enfatiza María Teresa.

Por un momento interrumpe la charla para atender a una familia que compró incienso y velas.

En su pequeño local se observan distintas imágenes, esculturas, velas, nacimientos, Reyes Mágos y más.

Con el calor que en las últimas semanas ha atacado la ciudad, en el mercado se siente “fatal”, indica, agitando un pequeño abanico de distintos colores junto a su rostro.

No era creyente.

Cuando empezó a trabajar, recuerda, no era muy creyente en Dios, pero cuando la contrataron en el mercado y tuvo tan cerca las imágenes, al ver cómo las personas demuestran su amor y su fe, fue cuando su amor a Dios se fortaleció, se hizo más grande y le hizo sentirse bien.

Las personas en ocasiones me platican cómo viven su amor a Dios y la religión, y comparten sus experiencias con alguna imagen en especial y eso es bonito, indica.

“Las personas deben seguir el camino de Dios, ya sea rezándole a sus distintas imágenes, acudiendo a la Iglesia, haciendo cosas buenas, seguir los mandamientos y no caer en el pecado”.

“No sólo esta semana si no todos los días, y no esperar a que llegue un milagro, que las personas sean capaces de resolver sus problemas, Dios sólo nos da un empujoncito, una ayudadita, lo demás depende de nosotros”, puntualiza María Teresa Castillo.- Abraham Bote Tun.

De un vistazo

Plegarias comunes

Plegarias para cuidar la salud, por la prosperidad, por los buenos anuncios y hasta por lo que se considera un imposible son algunas de las más comunes que se les hacen a los santos.

Cuidan las casas

De cuerdo con María Teresa Castillo, por lo general en la mayoría de los hogares se expone la imagen o la escultura de un santo que cuida a quienes allí viven.

Tradición

Y aunque dicha tradición parece no importarle a las nuevas generaciones, los adultos, y las personas de la tercera edad son los que siguen y siguen comprando las réplicas de sus santos favoritos.

Podría perderse

Los jóvenes no compran alguna imagen, ni están cerca de Dios y su iglesia. Es una tradición más para sus papás o abuelos. Y podría perderse…



Volver arriba