Nueve años perdidos

El sector agropecuario yucateco no ha crecido prácticamente nada desde 2005, indica nuevo reporte del Centro para la Competitividad

La productividad en el sector primario yucateco cayó 2.7% en el período de 2005 a 2013
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La productividad en el sector primario yucateco cayó 2.7% en el período de 2005 a 2013
La producción ganadera yucateca se ha mantenido estable desde 2009


A la vista de los datos, el estancamiento que sufre en su conjunto la economía yucateca tiene una de sus mayores manifestaciones en el sector agropecuario, que no ha sabido cómo resolver sus principales problemas -por razones que requieren un análisis aparte- y está inmerso en una dinámica que no conduce a ninguna parte.

Los “Indicadores económicos globales del sector agropecuario yucateco” -el nuevo reporte estadístico del Centro para la Competitividad de Yucatán (CCY)- muestran, en muchos aspectos, una historia conocida. Pero esto es precisamente una de las cosas que la vuelven tan inquietante, afirma Gustavo Cisneros Buenfil, director del Centro. “¿Por qué a pesar de que se le han destinado tantos recursos el campo yucateco sigue sin dar señales de vida? ¿Por qué si no se han obtenido los resultados esperados el gobierno estatal no hace nada para cambiar las cosas?”.

Nicolás Madáhuar Boehm, presidente de Coparmex, señala que al igual que la anterior entrega este nuevo trabajo persigue una sola intención: mostrar, con datos verdaderos y recientes, la realidad económica de Yucatán, en este caso del sector primario. “No buscamos la confrontación con el gobierno, sino colaborar en la identificación de los factores que al final del día nos impiden ser mejores, más productivos, generar más y mejores empleos, proporcionar mayor bienestar a la población”, recuerda. “No se trata de criticar. Presentamos una radiografía para que todos nos pongamos a trabajar”.

Las cifras no tienen por qué mentir: estamos en el mismo nivel de producción que en 2007 y esta debilidad persistente ha impedido elevar el nivel de vida de la población dedicada a estas actividades, muestra el reporte. Además, tiene efectos nocivos en el empleo: en los últimos nueve años el sector sólo ha podido crear 100 puestos de trabajo.

En un recorrido por 14 conjuntos de cifras, Madáhuar y Cisneros resumen el desempeño del sector agropecuario yucateco desde 2005 y hasta la fecha. A continuación, la primera parte:

1) AÑOS PERDIDOS. El primer dato que obtuvimos es la producción del sector agropecuario de 2005 a 2013. En promedio, la tasa de crecimiento anual compuesta es de 1.47%. Es un crecimiento muy pequeño, pero lo que realmente preocupa es que prácticamente nos encontramos en 2013 (5,946 millones de pesos) en los mismos niveles de 2007 (5,948 millones). El valor del PIB agropecuario en términos constantes, en pesos de 2008, es el mismo. ¿Qué ha pasado en estos años?

2) EMPLEO INSUFICIENTE. El número de personas empleadas en el sector ha variado año con año, pero un corte permite ver que la creación de empleo apenas se ha movido: al cierre del primer trimestre de 2005 había 106,600 trabajadores y actualmente hay 106,700. El balance neto, aunque suene cruel, es que en nueve años -de marzo de 2005 a marzo de 2014- la diferencia es de 100 empleos más. En marzo de 2013 había 116,600 empleos, pero marzo pasado cerró con 106,700, es decir, se perdieron 10,000 en un año. Lo importante de estas cifras es que muestran que al día de hoy el número de personas que trabajan en el campo es el mismo que hace nueve años.

3) TRIUNFO DE LA BUROCRACIA. La cifra de empleos generados por sector de 2005 a 2014 es alarmante: en agricultura, ganadería y pesca se crearon 100 empleos, en contraste, el gobierno del Estado aumentó en 13,400 plazas su planta laboral: más de 1,000 por año. “Es triste, pero es la realidad ahora mismo, vamos a ver qué pasa más adelante”, comenta Cisneros.

4) ESCASO VALOR. En el PIB per cápita -cuánto valor genera el campo por gente empleada- pasa lo mismo, no hay ni la más leve mejoría: en 2005 era de 57,500 pesos y hoy es de 56,600. Con excepción de 2010, cuando hubo un brinco que no se ha vuelto a repetir, los resultados se han mantenido en un rango de 55,000-57,000 pesos per cápita, o sea, en términos reales, todos los años se produce lo mismo en el sector agropecuario. Y en 2013 vuelve a las andadas: el PIB per cápita se ubicó por debajo del observado en 2005.

Temas importantes

Lo trascendente de esta radiografía -al igual que el reporte anterior- es que nos ayuda a saber dónde estamos parados y a dónde queremos llegar, reitera Madáhuar Boehm. “No se trata de marearnos con cifras… cuánto vamos a producir, cuánto vamos a crecer son los datos que importan verdaderamente y que habría que empezar a discutir. Urge, porque son temas que tienen que ver con el bienestar de los yucatecos”.-




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