La economía no despega

La recuperación tardará en llegar, dice un experto

El año pasado fue muy malo para la industria nacional, confirman datos del Inegi. En términos anualizados, este sector disminuyó 0.7% con respecto a 2012. En el cuarto trimestre de 2013, dos actividades que conforman el sector cayeron de manera considerable: la construcción, con un desplome de 4.6%, y la minería, de 0.9%Contador público Álvaro Cano Escalante, director de la empresa de consultoría ACP

La debilidad de los últimos datos no invita al optimismo
La recuperación tardará en llegar, dice un experto

El entorno de la economía del país sigue siendo de incertidumbre, debido principalmente a los riesgos inherentes al débil crecimiento. En el horizonte aparecen algunos motivos de esperanza… y muchos nubarrones

“La economía mexicana cerró mal 2013 y sigue sin dar señales de vida”, comenta el consultor Álvaro Cano Escalante, quien está consciente de que, como los oncólogos o los abogados, dar malas noticias forma parte de su trabajo y que ocultar la verdad puede complicar más las cosas.

El Producto Interno Bruto avanzó un exiguo 0.67% en el último trimestre de 2013, un dato que confirmó la gravedad del estancamiento en que cayó la economía en el primer año de gobierno de Peña Nieto y que frenó en seco las esperanzas sobre la ansiada recuperación, luego de tres años de crecimiento tras la crisis de 2008-2009.

Dudas

El mal momento por el que pasa el sector industrial -construcción y manufactura principalmente-, el gran motor de la economía mexicana, ha sido clave en el empeoramiento de los datos, que abona la tesis de que la recuperación tardará en llegar.

Según Cano Escalante, que las cosas sigan mal es algo que ya se veía venir. “La economía de un país no es un automóvil que pueda cambiar de rumbo de manera brusca. Para modificar una tendencia pueden necesitarse meses, años tal vez”.

“Vimos en 2013 una clara desaceleración de la actividad económica. Caímos en un bache de tales dimensiones que el cuarto trimestre, que por causas obvias (aguinaldos, fiestas, incremento del consumo) siempre es el más dinámico, esta vez fue el peor”.

Y aunque el PIB creció apenas 0.7%, insignificante comparado con el tamaño de la economía mexicana, una de las 12 ó 13 más grandes del mundo, el gobierno lo festejó como si se tratara de un logro, lo presentó como prueba de que no hemos caído en recesión.

Con esto, el crecimiento de 2013 cerró en un magro 1.1%, muchísimo menor que cualquier pronóstico fijado a principios del año. De hecho la economía se fue achicando conforme transcurrían los meses: el crecimiento del segundo trimestre fue de 1.7%, del tercero 1.4, y del cuarto, 0.7%”.

Las tendencias

“Entonces, si el último trimestre -que siempre es el más fuerte- resultó el peor de 2013, no debe causar extrañeza que en este primer trimestre, que también tradicionalmente es el más difícil, se observe una baja todavía más pronunciada de la actividad económica…”.

La pregunta relevante sería entonces si es posible mantener las optimistas proyecciones de Hacienda, que augura un crecimiento cercano al 4% en este 2014.

“Yo creo que no”, dice sin titubeos. “Aunque nos faltan conocer indicadores de febrero y apenas comenzamos marzo… creo que no, al contrario, veo un bajón más fuerte. No habrá recuperación en el corto plazo, será, como mínimo, otro semestre perdido”.

La reforma

El analista advierte que lo que hemos visto en estos dos primeros meses del año es fruto también del impacto recesivo de la reforma fiscal, que tiene en la inflación -fuera totalmente de sus cauces- su efecto más notorio.

Aunque el Banco de México asegura que esto es temporal, que se trata simplemente de ajustes a los nuevos esquemas fiscales y a la subida de precio de uno o dos productos, los efectos son desfavorables.

El encarecimiento de los bienes se traduce en una baja en el consumo, no porque la gente ya no quiera comprar, sino porque lo que gana le da para comprar menos, explica. Esto origina que la producción de las empresas sea todavía menor que lo que se esperaba de acuerdo con las tendencias a la baja.

“Si lo observamos por cada uno de los tres sectores, el agropecuario, el industrial y el de servicios, vemos que el agropecuario hacia el cuarto trimestre presentaba ya una tasa negativa”, hace notar. “Y el industrial -nuestra economía es una economía hacia afuera, la exportación de bienes es la que mueve al país- presenta tasas negativas desde principios de 2013″.

Mirada a Yucatán

Acerca de la economía yucateca, dice que no existen datos recientes, “pero si revisamos las cifras del año pasado, vemos que también está estancada”.

“Leí declaraciones acerca de que la economía yucateca ya estaba reactivada, que estaba tomando impulso… para nada, no hay evidencias de eso”, señala.

“El sector agropecuario yucateco se mantiene en un plano horizontal y el industrial registraba cifras negativas, como en el resto del país, hasta el tercer trimestre del año pasado”.

El sector fuera de esta tendencia al abismo es el terciario. A diferencia de la producción de manufactura, la actividad comercial se ha sostenido…

Pero lo que en principio parece una buena noticia, en realidad es una bomba que amenaza con estallar en cualquier momento, ya que el dinamismo del consumo está apoyado en el crédito y cuando los tarjetahabientes tengan que pagar habrá una contracción en las ventas y en consecuencia una baja importante en la producción, lo que implica otra piedra en el camino al crecimiento.

La esperanza está en el gasto público productivo, pero el gobierno podría tardar algunos meses más en ejercerlo. Primero habrá que ver si le salen las cuentas y obtiene las cantidades que esperaba de la reforma fiscal, porque más recaudación en un entorno de desaceleración no es factible en términos económicos.- Mario Saturnino Durán Yabur

Aunque que no existen datos recientes, lascifras del año pasado revelan que la economía de Yucatán también está estancada



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