Es más caro que el pescado y las peras

El precio de un solo limón igual a 1/2 kilo de tortilla

Una vista de la venta del limón persa, a 20 pesos el montón de cinco, en el mercado "Lucas de Gálvez"

La carestía y escasez del limón genera bromas entre la población, es común escuchar, por ejemplo, que en las cantinas el cliente paga por ese jugo del cítrico y le obsequian la cerveza.

Pero más allá de las chanzas hay agria preocupación por el problema debido a sus consecuencias en la economía y sus efectos en la mesa hogareña. Lo mismo ocurre en restaurantes, coctelerías, bares, cocinas económicas, loncherías y otros giros más, donde se demanda el agrio pero sabroso jugo del cítrico.

En supermercados los limones alcanzaron precio de casi $57 el kilo, cantidad superior al de alimentos básicos como tortillas, frijol, arroz sal, azúcar, aceite, leche, sopas y galletas.

Supera el precio de algunas variedades de pescado, y también de la cebolla y el tomate, la papa y la zanahoria.

Hoy día el limón resulta igual o más caro que la manzana, la pera, la piña, el melón y el plátano.

-¿Quien va a comprar un limón en $7 ? -se preguntó María Puc, vendedora de chiles y verduras del Mercado Grande, donde el limón está casi extinto.

-Con $7 te compras medio kilo de tortillas -agregó-. La gente prefiere comprar tortillas que pagar por un limón.

Ella y otras “palanganeras” dejaron de ofrecer ese cítrico. Ya no lo compran a los mayoristas porque las amas de casa y otros clientes más se rehusan a pagar por él.

Las pocas vendedoras que tiene el fruto en sus mesas lo ofrecen a $20 el montón de cinco piezas, de la variedad persa. Con esa misma cantidad de dinero se puede comprar seis aguacates.

Lo que sí abunda es la naranja agria, la cual se está utilizando en vez del limón.

En las coctelerías, donde los limones son obligatorios en todos esos alimentos, se recurrió a un sustituto. Es un cítrico amarillo con apariencia de limón grande pero con sabor a naranja agria.

-Los clientes se quejan porque tiene otro sabor -dijo Carmen Pech Euán, empleada de la coctelería Dany’s, en el Mercado Grande.

Afirmó que los cocteles no subieron de precio, esto no puede ocurrir porque bajaría su consumo.

En las cantinas también se recurrió a ese sustituto, al racionamiento o de plano se cobra por el fruto. Hay establecimientos que a cambio de $5 extra ponen en la mesa del cliente un platito con las anheladas rodajas.

-En este lugar seguimos dando limón para acompañar la cerveza, pero ya no en forma abundante sino limitada -dijo el encargado del restaurante-bar La Boya.

-Cada día compro tres o cuatro kilos de limones, por los cuales pago $80 ó $100 -agregó-. Ya no lo ofrecemos en grandes rajas sino en trocitos.

Las causas de esa ausencia son variadas: la plaga del dragón amarillo en zonas productoras, la violencia en Michoacán, uno de los principales cultivadores del fruto y el hecho de que durante invierno no hay grandes cosechas. A ello se agrega que los productores yucatecos prefieren enviar sus cargamentos al centro del país.- Hansel Vargas Aguilar

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