El trabajo es su medicina

A sus 66 años, sigue el trabajode carretillero

Manuel Antonio Medina Carrillo, quien a sus más de 60 años sigue trabajando  como "carretillero" en distintos mercados del centro de la ciudad. En la foto se le observa transportando unas cajas vacías al mercado Lucas de Gálvez. Su edad no es impedimento para que siga laborando

A sus 66 años de edad, Manuel Antonio Medina Carrillo trabaja como carretillero en distintos mercados del centro de la ciudad.

Por las calles del centro se observa a Manuel cargando unas cajas vacías que lleva al mercado “Lucas de Gálvez”. En su recorrido se detiene un momento para descansar las piernas y los brazos. Revisa en una de las casetas de teléfonos públicos para ver si algún despistado dejó una moneda.

No encuentra nada, sonríe y sigue su camino.

Desde hace 50 años que se dedica a esta labor y, a pesar de los 66 años que se carga encima, no lo deja.

Éste es un trabajo peligroso ya que afirma que tiene que esquivar los automóviles, bicicletas y camiones.

“Los conductores no respetan ni a un viejo, pasan muy cerca de mí”, expresa.

Medina Carrillo indica que lo han atropellado en dos ocasiones, pero gracias a Dios no ha sufrido lesiones graves que lo dejen tirado en una cama varios días.

-Pero ¿por qué a su edad no deja de trabajar en esta labor que es pesada y cansada? -preguntamos.

-Es una forma de hacer ejercicio y cuidar mi salud; si lo dejo, pienso que tal vez me enfermaré más -dice-. Este trabajo ya no es lo mismo en comparación con cuando era joven; hoy la edad cobra: mis piernas, manos y vista ya son débiles, pero no me importa.

“Me gusta trabajar, en vez de quedarme sin nada que hacer. Además, saco un dinero y hago ejercicio”, dice, mientras sonríe.

Aunque ahora ya no carga cosas muy pesadas, sólo cajas vacías y otras cosas.

Con este oficio pudo sacar adelante a su familia.

Hace algunos años su esposa falleció y su hijo ya está grande y le ayuda económicamente, pero a él le gusta valerse por sí mismo.

“Hay que tener cuidado de los autos, amarrar bien la mercancía y tener fuerza, es lo que se necesita para este oficio”, señala, mientras se quita por un momento su gorra y seca el sudor de la frente con un pañuelo.

Este trabajo, que ha realizado gran parte de su vida, le ha servido para conocer a mucha gente y, aunque no gana mucho, dice que está contento con lo que ha podido obtener: “Una vida tranquila y llena de amigos”.

Al llegar al mercado “Lucas de Gálvez” descarga las cajas vacías que llevaba.

Toma un tiempo para descansar y bebe un poco de agua para luego seguir.

“Hasta que mis manos y piernas me dejen seguiré trabajando, así estoy acostumbrado. Los jóvenes no deben ser flojos y perezosos, deben igual estudiar y trabajar”, concluye.

A las seis de la tarde deja su “diablito” y regresa a su casa en la calle 50 Sur.-Abraham Bote Tun

En síntesis

50 años trabajando. Manuel Antonio Medina Carrillo tiene 66 años y aún trabaja como carretillero. Se ha dedicado a esta labor por 50 años.

No refleja cansancio. A pesar de sus años, se mantiene en el oficio; aunque su rostro muestra cansancio, con una sonrisa recorre las calles del centro.

La recuerda. Quien fue su compañera de vida ya no se encuentra con él, pero “Sigue conmigo en mis recuerdos”, afirma el veterano carretillero.




Volver arriba