Cacerolita de mar sigue sin poder explotarse legalmente en Yucatán

Cacerolita de mar sigue sin poder explotarse legalmente en Yucatán

Cacerolita de mar sigue sin poder explotarse legalmente en Yucatán.- Imagen de internet

Cacerolita de mar sigue sin poder explotarse legalmente en Yucatán.- Imagen de internet

MÉRIDA (Notimex).- La cacerolita de mar sigue sin poder explotarse legalmente en Yucatán porque ninguna cooperativa pesquera se ha interesado por realizar los trámites para lograr su comercialización legal.

El director estatal de Pesca, Delfín Quezada Domínguez, añadió que la cacerolita de mar está catalogada por las leyes nacionales como una especie en peligro de extinción, de tal modo que está prohibida su captura y comercialización (Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010).

Según información obtenida de estudios e investigaciones de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia de la Universidad Autónoma de Yucatán, la cacerolita de mar (Limulus polyphemus) es un quelicerado y tiene una relación genética más cercana a los arácnidos, que a los crustáceos.

La cacerolita, a la cual también se le conoce con otros nombres populares como cangrejo herradura, cangrejo bayoneta y cucaracha de mar, tiene un cuerpo segmentado en tres lóbulos divididos por surcos longitudinales y patas ventrales de las que surgen apéndices y ojos compuestos.

La cacerolita de mar, como se le conoce en Yucatán, se encuentra normalmente en el golfo de México, aunque también habita en las costas del Atlántico Norte.

Puede alcanzar los 50 centímetros y se alimenta de moluscos, gusanos y otros invertebrados. Pasa gran parte de su vida enterrado en la arena, donde captura a sus presas.

Su biomasa ha disminuido en los últimos años, según estudios realizados por organismos nacionales e internacionales que relacionan esta caída de la biomasa de la especie a la sobrepesca y las capturas para las farmacéuticas que utilizan la vejiga del animal para crear varios medicamentos.

Al respecto, Quezada Domínguez expuso que en México no existe un uso gastronómico ni farmacéutico de la especie y en la entidad se le captura de manera para usarla como carnada para la pesca de pulpo, cuya temporada inició el 1 de agosto.

En entrevista, recordó que en 2013 hubo un incidente en el que varios pescadores de las localidades pesqueras de Chelem y Chuburná, tuvieron problemas legales al ser sorprendidos con ejemplares de cacerolita de mar.

Desde entonces, agregó, se les recomendó organizarse y conseguir los permisos para que puedan explotar legalmente la especie, a través de una Unidad de Aprovechamiento de Vida Silvestre conocidas como UMAS.

Indicó que esas unidades son reguladas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y por la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural Pesca y Alimentación.

El funcionario estatal expuso que tanto Chelem como Chuburná tienen las condiciones idóneas para crear encierros y lograr que los ejemplares de reproduzcan, pues de hecho, las cacerolitas ocupan las zonas de manglares de esos sitios para reproducirse.

‘Podemos, incluso. decir que tanto Chelem como Chuburná son una especie de santuario de la cacerolita, por lo que las condiciones las tiene, pero por alguna razón los pescadores de esa zona no han querido o no han podido iniciar las gestiones para crear una UMA’, añadió.

‘No sabemos cuál es la razón, pero así es y vemos que hay pescadores que se arriesgan a capturar la especie de manera ilegal arriesgando también su integridad y el futuro de sus familias’, precisó.

Apenas el 28 de julio, autoridades de la Profepa aseguraron 120 ejemplares de cacerolita de mar que había sido extraída ilegalmente de la zona de Yucalpetén, en Yucatán.

La dependencia detalló en un comunicado que en el operativo para detectar el aprovechamiento extractivo y no extractivo, posesión, transporte o comercio de ejemplares de vida silvestre en Puerto Progreso fueron aseguradas además las tres embarcaciones que se utilizaban para esta actividad.

Durante las labores de inspección, se pudo determinar que se extraían ejemplares de cacerolita de mar, sin contar con la autorización de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales Semarnat.

Para Delfín Quezada, eso confirma la necesidad de buscar los caminos para un uso y explotación legal de la especie, pero eso no se logrará hasta que los propios pescadores tomen la iniciativa para lograrlo.

‘Entendemos que para ellos es más fácil pescar la cacerolita que pagar por traer carnada de otras entidades o puertos para pescar pulpo, pero es simple, es contra la ley y quien viola la ley pues arriesga su integridad’, reiteró.

Sostuvo que la Secretaría de Fomento Agropecuario, a la cual pertenece la dirección a su cargo, ha manifestado en reiteradas ocasiones su disposición a lograr la creación de una UMA para criar cacerolitas, ‘pero si los pescadores interesados no hacen su parte, pues no será posible’.

‘Además del uso como carnada, está la demanda de la industria farmacéutica de Estados Unidos, de tal manera que usos y mercados disponibles los hay, el apoyo del gobierno del estado también, pero pues se requiere que los pescadores hagan suyo el proyecto y lo saquen adelante’, finalizó.




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