Dudas por Cultur

Los turisteros temen confusión por una nueva ley

El año pasado, pagaron por entrar a Chichén Itzá 1.440,000 turistas, reportando 83 millones de pesos

Empresarios del sector turístico expresaron su interés en que en las próximas administraciones estatal y municipal haya gobernanza, es decir, autoridades sensibles que alienten la participación social en las decisiones públicas y que escuchen los planteamientos de la sociedad.

También desean que los cargos públicos del ramo turístico sean ocupados por personas que conozcan esa actividad y tengan capacidad para dialogar con los prestadores de servicios.

-Deseamos que sean funcionarios capaces de ser nuestros interlocutores, no antagónicos a nosotros -expresó Eduardo Seijo Solís, presidente del Consejo Empresarial Turístico.

-La comunicación entre autoridades y grupos sociales es importante, y por ello esperamos que los candidatos electos a los gobiernos de Mérida y del Estado cumplan sus promesas que hicieron en ese aspecto -añadió.

Seijo Solís añadió también que entre los empresarios del ramo hay preocupación por la nueva Ley del Patronato Cultur -que emitirán pronto los diputados locales-, pues no les consultaron al respecto y tiene aspectos que generarían confusión.

Indicó que hace poco obtuvo una copia de ese proyecto, del cual hay dos cosas que llaman su atención.

Una es que se ampliarán las atribuciones de Cultur, serán similares a las de la Secretaría de Turismo, y esto generaría confusiones.

Una vez que entre en vigor esa nueva norma, Cultur podrá administrar y enajenar un patrimonio más amplio, hacer promoción nacional e internacional de los atractivos locales e invertir en más infraestructura.

-¿Cuál será la diferencia con la Secretaría de Fomento Turístico? -se preguntó a Seijo Solís.

-El mensaje que nos manda la nueva ley es que habrá dos instancias oficiales en turismo: una secretaría y un organismo paraestatal, y este último puede generar ingresos propios -respondió el empresario turístico.

Por otra parte, estadísticas proporcionadas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) muestran que los sitios arqueológicos y las grutas en los que se cobra la entrada a los turistas generan importantes ingresos para los gobiernos estatal y federal.

El año pasado ingresaron a Chichén Itzá 1.440,000 turistas, de los cuales 1.287,000 pagaron el boleto de ese instituto. Esto dejó un ingreso de $73.3 millones.

En Uxmal entraron 207,900 personas, de las que 171,000 pagaron boleto, lo que arrojó ganancias de $9.747,000.- Hansel Vargas Aguilar

La captación en las zonas arqueológicas | Turistas, tarifas y venta de boletos

Cifras del INAH.

En 2011 ingresaron 2.270,000 turistas en todos los sitios arqueológicos abiertos al público. Aproximadamente el 20% de ellos no pagó boleto del INAH por las exenciones que aplica por ley, como el ingreso gratis los domingos a visitantes mexicanos.

Los sitios más visitados

En ese año Chichén Itzá recibió a 1.440,000 turistas (1.287,000 de ellos pagaron $73.3 millones en el boleto de entrada), Uxmal captó 207,900 personas (171,000 pagaron $9.747,000), y Dzibilchaltún fue visitado por 180,000 viajeros (133,000 dejaron $7.315,000).

Cobro del gobierno estatal

El gobierno estatal capta cifras mayores a esas porque sus cuotas son más altas. Ejemplo de ello son los boletos de Chichén Itzá y Uxmal por los que el INAH cobra $57. La Secretaría de Hacienda estatal cobra $120 a turistas extranjeros y $68 a los visitantes nacionales.


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