Da valor a unas reliquias

Repara máquinas de escribir que tienen 100 años

Gerónides Ordóñez Alcocer repara toda máquina de escribir

Algunas personas ven las máquinas de escribir como objetos que han pasado a la historia, que ya están en desuso y son parte del olvido.

Para Gerónides Ordóñez Alcocer, de 81 años, son el mayor tesoro que ha tenido en su vida, pues desde hace más de 60 años repara y da mantenimiento a las máquinas de escribir, trabajo que su padre le enseñó y el cual, dice, nunca le ha dejado de gustar; “hasta hoy lo hago con gusto, me gusta hacer lo mejor posible el trabajo”.

Sus manos están manchadas con la tinta de la cinta que coloca en las máquinas de escribir. El trabajo, comenta, “es bastante técnico y detallado”. Gerónides repara todas las partes de esas máquinas, calculadoras, registradoras y toda máquina de este tipo que sea de oficina.

Un cliente llegó a la tienda. Gerónides lo atiende pronto. El cliente, algo preocupado, le deja una máquina de escribir; le pregunta si puede repararla porque es muy antigua. Gerónides responde, con una breve risa y sin dudar: “Aquí reparamos máquinas hasta de más de 100 años”. El cliente se va feliz.

El dueño sigue la charla y relata sobre una ocasión en la que otro cliente llegó a su negocio con una máquina de escribir de más de 80 años de antigüedad, un modelo Underwood. En esa ocasión, Gerónides le contestó a su cliente que haría todo lo posible por dejar en buen estado la máquina, a pesar de que ésta estaba en muy mal estado y parecía no tener remedio.

“El cliente se sorprendió cuando le entregué la máquina, no creía que fuera suya, se puso a llorar porque la máquina era de su abuelo y ésta le traía buenos recuerdos, hasta yo me emocioné”, expresa Gerónides.El negocio tuvo exclusividad por más de 30 años con la empresa de máquinas de escribir Olympia. Durante uno de los aniversarios de esa empresa les fue otorgado un viaje a Alemania con todo pagado como obsequio por tantos años de trabajo.Durante muchos años, el negocio de Gerónides dio servicio a todos los bancos de la ciudad, además de que llegó a los estados de Campeche y Quintana Roo.Además de ser dueño de un negocio con muchos años de tradición, Gerónides disfruta de la vida y el trabajo con su compañera, desde hace 60 años, Aida Flota Sosa. Juntos todos los días siguen atendiendo a aquellas personas que ven en las máquinas de escribir un gran valor.Aida comenta que en el negocio tienen todo tipo de refacciones para las máquinas que reparan, “Aquí tiene un cementerio de máquinas”, expresa sonriente. Gerónides usa las piezas de otras máquinas para reparar las que aún pueden funcionar, “algunas veces se reconstruyen totalmente”, agrega.En cuanto a el trabajo, Gerónides comenta “poco a poco se está terminando, ya no es como antes pero siempre hace falta una buena máquina” concluye.- María Fernanda Ramos Godoy

Máquina | Underwood

Gerónides tiene en su tienda una máquina de escribir de 80 años de antigüedad.

Modelo No. 5

La máquina Underwood fue la más utilizada por oficinistas y periodistas en los años 90.

Precio Actual

Su precio aproximado es de 6 mil pesos, por su antigüedad.

A la venta

Está a la venta en calle 58 entre 55 y 53 del Centro.




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