Crece la migración en Yucatán

La crisis en la producción agrícola genera que miles de yucatecos emigren en busca de mejores oportunidades.- (Archivo)

La crisis en la producción agrícola genera que miles de yucatecos emigren en busca de mejores oportunidades.- (Archivo)

MÉRIDA, Yucatán. (Notimex).- Fenómenos sociales y naturales como la crisis en la producción agrícola, el crecimiento de los polos turísticos en Quintana Roo y los efectos adversos de huracanes, generan que miles de yucatecos emigren en la región en busca de mejores oportunidades.

 Con una frecuencia diaria y hasta quincenal, las comunidades rurales e indígenas miran a sus hijos abandonarlas para dedicarse al comercio de hortalizas y frutas, así como a la prestación de servicios o como obreros de la construcción en la capital yucateca y Cancún y Playa del Carmen, Quintana Roo, principalmente.

 Según el subdirector de Atención a Migrantes del Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya (Indemaya), Angel Basto Blanco, ese fenómeno migratorio ‘interno’ se inició en la década de los años 70 y se va acentuando al paso del tiempo.

 Podemos hablar de una migración local singular, ya que se estima que unas 400 mil personas salen de sus comunidades para dirigirse a la capital yucateca a trabajar y luego habrán de volver a sus comunidades, expuso.

 A estas personas, abundó, se suma un movimiento estimado de 200 mil yucatecos que semanal o quincenalmente regresan y vuelven a salir de sus localidades para trabajar en la Rivera Maya y en menor medida Cancún.

 Otra de las características de la migración interna es que es juvenil, es decir, de personas de 14 a 29 años que se van en busca de mejores condiciones de vida, aunque para ello se empleen en el sector de la construcción o como prestadores de servicios, añadió.

 Las cifras son significativas si se toma en cuenta que Yucatán tiene una población estimada en dos millones de habitantes y cerca de un 50 por ciento radica en la zona rural, consideró.

 Esa migración ‘circular’, recordó, tuvo su boom en la década de los años 70, cuando empezaban Cancún y Riviera Maya, los cuales demandaban mano de obra con ingresos que eran cuatro veces más grandes que los que tenía una persona en la zona rural, ‘aunque hoy en día los salarios sólo dan para la comida y subsistir’.

 La suerte de los yucatecos en polos turísticos se ha ido agravando, ya que en el sector constructor tienen que competir por un espacio laboral no sólo con personas de otras partes del país, sino también de Centroamérica, a quienes se les emplea por menor salario y sin ninguna prestación, refirió.

 ’En Yucatán tenemos un flujo migratorio interior muy dinámico y podemos decir que casi todos los municipios del estado, 105 de los 106, expulsan a diario a sus pobladores a Mérida, y en fechas más recientes en polos de desarrollo de la región oriente’, anotó.

 Otro dato de ese flujo migratorio se puede apreciar en las madrugadas, cuando muchos productores llegan a la capital del estado, a vender sus productos, hortalizas y frutas, y tras esta labor entre las 3:00 y las 7:00 horas retornan a sus hogares, mencionó.

 Fenómenos naturales, como los huracanes Gilberto e Isidoro, también han potencializado el fenómeno migratorio, ya que su impacto provocó pérdidas importantes al sector agropecuario y el abandono del campo y búsqueda de mejores oportunidades de vida en las ciudades.

 Para el especialista del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), Jesús Lizama Quijano, ‘es imposible’ contener la salida de la fuerza de trabajo y evitar el desarraigo, cambios culturales y adopción de otras tradiciones.

 Autor de investigaciones como ‘Del pueblo a la urbe. El perfil maya de la blanca Mérida’, estableció que ‘desde tiempos remotos la capital yucateca ha sido un centro de atracción para los mayas, muchos de quienes también deciden quedarse a residir, adaptándose a la vida citadina de la mejor manera posible’.
 ’Frente a poblados en los que las opciones de trabajo son escasas o nulas y con una exigencia cada vez mayor de recursos económicos para adquirir alimentos y otros satisfactores, los jóvenes empiezan a considerar la migración como único camino para allegarse de recursos’, apuntó.

 Otro especialista del CIESAS, Pedro Bracamontes y Sosa, coincidió en que la migración interna es muy dinámica y ‘puede ser de población joven con algunas cualidades (estudio y soltería) o de población depauperada que busca en las ciudades un ingreso en el autoempleo.

 ’Por sus condiciones de ingreso y actividad económica, los migrantes tienden a ubicarse en los espacios urbanos formando cinturones de miseria y marginación, donde se producen problemas que tienden a repetirse y se reafirma la relación entre la población indígena y la pobreza’, lamentó.

 Bracamontes, entre cuyos libros de coautoría figura ‘Un mundo que desaparece. Estudios sobre la región maya peninsular’, dijo que la movilidad cotidiana es el desplazamiento laboral de miles de indígenas acuden de sus comunidades a centros de trabajo en las ciudades y polos de desarrollo’, dinámica circular que ya es permanente.- (Por Juan Matú Chalé)

Etiquetas:, , ,