Con un alma de guerrera

Ni la enfermedad detiene a Alicia para salir adelante

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Alicia Guerra sonríe no sólo a la cámara, sino a la vida; lleva 15 años venciendo secuelas de una embolia
Alicia Guerra en la tienda de abarrotes donde hoy día trabaja


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Alicia Guerra sonríe no sólo a la cámara, sino a la vida; lleva 15 años venciendo secuelas de una embolia
Alicia Guerra en la tienda de abarrotes donde hoy día trabaja


Alicia Guerra hace honor a su apellido y sigue en la lucha: después de haber sufrido una embolia cerebral sigue trabajando duro para tener dinero en la cartera y ayudar a sus hijas y nietos.

“He trabajado toda mi vida, así aprendes a valorar lo que realmente amas”, expresa con una mirada seria.

A raíz de las complicaciones por la embolia que sufrió hace 15 años, Licha, como le gusta que la llamen, habla y camina con dificultad. Tiene que hablar muy despacio y tranquilo para que los demás le puedan entender.

Indica que fue muy complicado al principio ya que recibió algunas burlas de las personas. Sobre todo porque no podía comunicarse con sus seres queridos, “era muy difícil, no me entendían”, comenta, mientras sus ojos se enrojecen por la emoción.

Poco tiempo después que sufrió de la enfermedad, su esposo la abandonó. Sola y con tres hijos, creyó que no podría salir adelante. Pero gracias a sus hijos, quienes son el motor de su vida, logró poco a poco volver a ver la luz que la iluminó para luchar y esforzarse, trabajando en la limpieza de casas ajenas, lavando ropa, planchando o vendiendo comida en el mercado. “Todo trabajo es bueno, mientras seas feliz”, expresa.

A pesar de que habla con dificultad, el rostro de Alicia refleja su perseverancia; sin molestarse porque se le pide que haga una pausa y repita lo que ha expresado, con una sonrisa la mujer vuelve a hablar, ahora más despacio, en tono de broma, y pregunta si ya se le entiende.

A sus 52 años, Licha está feliz ya que en el trabajo ve una forma de despejar la mente y olvidar los problemas. “Así tengo dinero para mis nietos”, expresa.

Actualmente trabaja en una tienda de abarrotes ubicada en el fraccionamiento Los Héroes.

Expresa que cuando empezó le costó mucho esfuerzo aprenderse los precios de los distintos productos, pero afirma que su jefe es una buena persona y comprensiva, que le ayuda siempre en todo.

Hace cinco meses que trabaja en la tienda y dice que se siente muy alegre.

Trabaja de lunes a viernes y los fines de semana regresa a su ciudad, Motul, para ver a sus hijos y nietos.

Después de pasar un fin de semana en su tierra natal, a las 5 de la madrugada se levanta para tomar la “combi” de las 6 para llegar a su trabajo. Duerme un rato en el trayecto para tener todas las energías para empezar su semana de labores.

“Es bonito este trabajo ya que en ocasiones me pongo a platicar con las doñas y es interesante saber sobre su vida. Conocer otras formas de vivir, sentir aparte de las mías”, asegura Alicia Guerra, mientras acomoda las latas de salsa casera y bolsas de frijol en los mostradores de la tienda.

Agrega que está agradecida con todas las personas que le han ayudado en tiempos complicados, “y a Dios que nunca me ha dejado sola”.

Asegura que “no importa lo que ganes, sino que te sientas cómodo y alegre en lo que haces, ya el dinero es algo extra…”.

No hay mejor forma de comunicarse con las personas que amas que con una muestra de cariño y así lo demuestra “Licha”, quien a pesar de hablar con dificultad afirma que un beso o un abrazo que les da a sus hijos y nietos dicen más que mil palabras.- Abraham Bote Tun

De un vistazo

Motul

Alicia Guerra, de 56 años, es de Motul, pero trabaja en Mérida, en una tienda de abarrotes.

Embolia

“Licha” sufrió una embolia hace 15 años y desde entonces libra una batalla difícil.

Consecuencias

Dificultad para hablar, dificultad para caminar, pérdida de la fuerza en una extremidad o en todo un lado del cuerpo, pérdida de la visión o parte de ella, desequilibrio, problemas en la coordinación de los movimientos, son algunas secuelas que quedan.

Guerrera

Al igual que su apellido, Alicia lucha a diario para salir adelante.




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