Una lección de éxito

Grave accidente transformó para bien toda su vida

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José Roberto Ruiz Domínguez atiende un asunto de trabajo con su socio Gabriel Pérez Reyes en la empresa Hidroagrícola Peninsular
Ruiz Domínguez atiende al reportero, y a la izquierda, junto con su socio, el ingeniero Pérez Reyes a la entrada del moderno edificio
El ingeniero en Irrigación, en el moderno y cómodo edificio sede de su empresa, que opera cerca de la Secundaria No. 57 de la colonia El Roble II, sobre el Anillo Periférico Sur. En la foto de abajo, en un área de trabajo junto con el personal de la compañía


Un accidente de tránsito cambió la vida del ingeniero en Irrigación José Roberto Ruiz Domínguez, pero no para mal, sino para bien porque su fuerza de voluntad lo convirtió de asalariado a un empresario de éxito.

El accidente lo confinó a una silla de ruedas. No puede caminar, pero su inteligencia ha roto el obstáculo de la discapacidad y del umbral de la muerte construyó la empresa Hidroagrícola Peninsular, que tiene su sede en Mérida y sucursales en Chetumal y Campeche.

El ingeniero Ruiz, oriundo de Chiapas, relata que quedó 12 horas en el monte, inmovilizado por lesiones en las piernas y encerrado en el vehículo que salió del camino en el tramo Teabo-Oxkutzcab. Gritaba para que lo ayudaran, pero como era de noche nadie se detenía. No fue sino hasta que pasaron unos campesinos al día siguiente y vieron el vehículo accidentado que lo reportaron a la policía.

Después que se recuperó, aceptó su discapacidad y recibió su modesta pensión pensó en su esposa y sus hijos. Dijo que no podía cargarle la responsabilidad a ella y con sus conocimientos en sistemas de riego empezó a fomentar un negocio en su casa. Eso hace 14 años.

“Tuve actitud, fuerza de voluntad y el apoyo de mi familia para ir adelante”, señaló. “Vi mi situación, hice el compromiso de no ver para atrás y con trabajo constante construí este patrimonio”.Dice que cuando una persona está normal y por algún motivo se convierte en discapacitada cree que es el fin del mundo y que no podrá sobrevivir por los grandes obstáculos. Si uno entiende por qué pasan las cosas, ve que hay personas en situación peor y si usa la inteligencia puede tener una vida tranquila, buscar oportunidades de desarrollo, y si explota sus conocimientos y habilidades, combinados con el trabajo, puede lograr la superación.

Reincorporarse a la vida cotidiana fue difícil para él por el miedo de afrontar los obstáculos con su discapacidad. Sin embargo, su fuerza de voluntad para vivir en su nueva realidad lo impulsó. Empezó por usar una silla de ruedas y con ayuda de su familia salió de nuevo a la calle. Luego, por necesidades de su trabajo venció el miedo de conducir de nuevo un vehículo y hoy lo hace diario. Recorre la ciudad, viaja a los pueblos y el campo para supervisar los proyectos desde su camioneta.

“Siempre me preguntaba quién me va a ayudar a bajar del vehículo y subir a la silla. Pensé, ‘Voy a pedir el favor a alguna persona”, precisó. “Con esa estrategia e idea iba a las dependencias para promover mi empresa. La gente de aquí de inmediato ayuda y se siente satisfecha de hacer algún favor. Así vencí el miedo de volver a manejar y de andar en silla de ruedas”.También viaja en avión. La primera vez que lo hizo recalcaba al personal de la aerolínea que si podía viajar en silla de ruedas. Le dijeron que sí. Se preguntaba cómo entraría al avión si es muy estrecha la puerta. Cuando llegó el momento del abordaje la aeromoza lo subió a una silla especial pequeña y una vez en el interior de la aeronave, dio un pequeño salto y se sentó en asiento. Ahora ya no tiene obstáculos para viajar a donde quiera.

Hoy día el ingeniero Ruiz, egresado de la Universidad de Chapingo, tiene sólido patrimonio, construyó un moderno y cómodo edificio para su empresa Hidroagrícola Peninsular, cerca de la Secundaria No. 57 de la colonia El Roble II, sobre el Anillo Periférico Sur, y aún sueña con expandirse a 15 estados. Ese es su nuevo reto empresarial y para ello se prepara.

Está a cinco meses de terminar la Maestría en Alta Dirección y Negocios Internacionales en la Universidad Anáhuac Mayab. Sus nuevos estudios le servirán de herramienta para administrar mejor sus recursos financieros y humanos, y en un plazo de 8 años entrar al mercado de su especialidad en 15 entidades del país.Su empresa realiza proyectos e instalaciones de sistemas de riego, invernaderos, equipos de bombeo, electrificación y todo lo relacionado a la tecnología del campo.

Todavía recuerda una lección de vida que le hizo ver que estaba mejor que otras personas. En la soledad de su camioneta pedía a Dios que le permitiera levantarse para que jugara fútbol. Cuando se detuvo en un alto en el centro de la ciudad vio a una persona que carecía de manos y pies. Sólo tenía una cinta en la frente con un lápiz enrollado y dibujaba en forma excepcional. Pidió perdón a Dios, le dio gracias porque él tenía y manejaba su camioneta y era dueño de una empresa.

“Exigía algo cuando hay otros que están peor”, dijo. “Eso que vi me hizo reflexionar. Esos ejemplos son la forma como Dios nos habla”.

El ingeniero Ruiz Domínguez dirige su empresa, supervisa el trabajo administrativo y operativo desde su silla de ruedas. Sólo pide el favor que le acerquen su silla. Lo demás lo hace como un profesional libre y sin complejos.

Diario aplica su filosofía: “En vez de pensar para abajo, hay que pensar para arriba”.- Joaquín Chan Caamal

Empresa | Servicios

José Roberto Ruiz Domínguez construyó la empresa Hidroagrícola Peninsular.

Servicios

Realiza proyectos e instala sistemas de riego, invernaderos, equipos de bombeo, electrificación y todo lo relativo a la tecnología del campo.

Herramienta

Sus nuevos estudios le servirán de herramienta para administrar mejor sus recursos financieros y humanos, y en un plazo de 8 años entrar al mercado de su especialidad en 15 estados.




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