Una adicción, una pasión

La motocicleta, para desestresara un "Harlista"

El señor Jorge Fitzmaurice a bordo de su motocicleta Harley Davison, con la cual recorre las calles de la capital yucateca; para él, el motociclismo es su pasión y siempre lo ayuda, a sus 78 años, a desestresarse

Siento la adrenalina, es como una adicción, una pasión; sentir la brisa del aire, mientras recorres la carretera, y ver los paisajes te desestresa, dice Jorge Fitzmaurice, quien desde 1953 recorre las calles de Mérida a bordo de su motocicleta Harley Davidson.

Desde su búnker, en el interior de su casa, donde ni a sus nietos deja entrar, por lo que el reportero se siente privilegiado, Jorge Fitzmaurice platica sobre su pasión por las motos.

“El Pichi”, como lo conocen en el mundo de las motocicletas, es uno de los fundadores del primer escuadrón acrobático en Mérida.

En el año de 1948 se formó el primer moto club en la ciudad y en 1953 se integró para formar el escuadrón y de ahí el club empezó a tomar relevancia en el estado.

Jorge Fitzmaurice comenta que hacían acrobacias en pueblos y municipios, principalmente cuando había inauguraciones de torneos de béisbol. “Lo hacíamos sin ningún pago, por amor al motociclismo”, expresa.

Su gusto por las motocicletas comenzó cuando veía las películas de Pedro Infante, quien lo inspiró y apasionó por las acrobacias.

Practicando lo que observaba atentamente en las películas “nos íbamos un grupo de 10 personas al estadio Salvador Alvarado, donde comenzó el club de acrobacias. Los jueves practicábamos y los domingos salíamos a hacer acrobacias en los pueblos.

Fizmaurice cuenta que tuvo la oportunidad de conocer a su ídolo, Pedro Infante, y andar con él en un recorrido en moto, en dos ocasiones.

El motociclista dice que gracias a Dios no ha tenido ningún accidente grave en estos años, sólo leves raspones por algunas caídas.

“No es tan peligrosa la acrobacia o el motociclismo, lo que sí lo es, es el entorno, la falta de respeto que le tienen al motociclista, piensan que debe irse a un lado, no hay respeto todavía”, expresa.

Ha viajado a varios lugares; recuerda que recién casado viajó de Mérida a Acapulco en motocicleta.

“El Pichi” comenta que antiguamente se tenía al “Harlista” como un pelafustán, pero actualmente las personas que están en alguno de los más de 20 moto clubes son profesionales: doctores, licenciados, abogados y más.

A sus 78 años, hoy día Jorge Fitzmaurice es de los pocos que siguen arriba de una motocicleta; por su larga trayectoria, se da el lujo de convivir con varios del club.

Cada sábado sale con su grupo, “La Secta Peninsular”; se pone su chaqueta negra de cuero, su casco y sus botas… y entonces sale para desetresarse.

Una satisfacción que le ha dado esta pasión es conocer a varias personas, ha hecho amistades que hasta hoy conserva.

Indica que mantiene una sana alimentación y hace ejercicio, para que pueda salir y hacer sus recorridos en su “caballo de hierro” muchos años más.

“Procuro salir cada día, aunque sea una hora, en la moto para desestresarme, sentir el aire, esa adrenalina es mi medicina”, enfatiza.- Abraham Bote Tun

De un vistazo

Se escapó

Su esposa recuerda que cuando lo operaron de la vesícula el doctor le recomendó que no hiciera esfuerzo, que reposara en su casa. Pero después de tres días de estar en la cama se “escapó”; tomó la motocicleta y se fue a dar la vuelta a la manzana. “Es su medicina”, expresa. “Sentir el aire, la libertad es una adrenalina, una pasión”.

Satisfacciones

Una de las satisfacciones que ha tenido por el motociclismo es que ha conocido a mucha gente, personas con las cuales ha formado una gran amistad.

Premios

Ha recibido gran cantidad de reconocimientos, pero el más emotivo, destaca, es el que le otorgó Harley Owner Group, en Mérida, que fue sólo por haber cambiado de modelo y color, porque “toda mi vida he usado Harley Davidson”, dice.




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