Trabajan entre el calor

Indefensa ante él una buena parte de los yucatecos

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El intenso calor de esta primavera afecta a gran parte de la población, la cual lo resiente; particularmente, son aquellos que por condiciones de vivienda o trabajo están más expuestos a las altas temperaturas y no tienen forma o recursos para evitarlo.

En unos casos esas víctimas de la canícula no sólo deben resignarse a las molestias que causa el calor, sino además resistir los intensos rayos solares, los cuales, según expertos en el tema, son más peligrosos ahora.

Hoy día hay mayor riesgo de sufrir insolación, quemaduras y cáncer de piel debido a la reducción de la capa de ozono de la Tierra, lo cual afectó el funcionamiento de ese filtro solar.

Erupciones y aparición de hongos en la piel son los menores males que se puede esperar al exponerse a esas condiciones.

Altamente expuestos

Hay quienes realizan sus actividades en la calle y en estos casos no sólo son martirizados por el calor y la luz solar, sino también por la radiación calórica proveniente de varias fuentes: el pavimento, los edificios, los motores de automóviles y camiones, así como de los aparatos de clima artificial que lanzan aire caliente al exterior.

La mayor población expuesta a esas condiciones son las familias de las zonas marginadas. Éstas están condenadas al “infierno” yucateco, lo sufren en sus viviendas y, con frecuencia, en el trabajo, pues generalmente lo único que pueden ofrecer para empleo es su fuerza manual.

Zonas marginadas

En los paupérrimos asentamientos de esta ciudad y las comisarías pueden verse casuchas de una pieza, sin ventanas ni aislante o protección contra el calor. Por el contrario, muchas veces los materiales con que están construidas absorben más los rayos solares y, en consecuencia, aumentan la temperatura en el interior de las “viviendas”. En ese caso están las negras láminas de cartón y las de metal que se utilizan con frecuencia para elaborar techos y paredes de esos refugios. Salir de estas “casas” para escapar de esas condiciones no es solución porque afuera no hay sombra.

En esos grupos marginados es común que los niños anden semidesnudos, y los hombres y jóvenes con el torso descubierto para disminuir las molestias.

En el trabajo

Hay centros de trabajo donde el calor es un compañero eterno debido a las características de aquél. En este caso están los agentes del Grupo Goera de la Secretaría de Seguridad Pública, los cuales tienen como función recorrer la ciudad en motocicleta, vestidos con grueso uniforme negro, botas, guantes y chaleco antibalas.

Este último se sobrecaliente por su exposición al sol y transmite el calor a la piel de los oficiales.

Además, el color negro del traje hace que la tela capte más los rayos del astro rey.

En los molinos y tortillerías los empleados a cargo del horno están sujetos a un horario de altas temperaturas provenientes de esa máquina. El problema es menor en aquellos establecimientos grandes, donde hay circulación del aire, pero hay otros donde las condiciones se agravan y propician renuncias de exhaustos operarios.

Mercado grande

En el mercado Lucas de Gálvez, en los pequeños puestos de pescado frito, el calor tensa más sus cadenas. Los fogones sobre los cuales se instalan las pailas para freir las piezas calientan el aire y tiñen de negro las paredes de esos establecimientos.

Hay modestos talleres mecánicos y de herrería donde también se sufren más las altas temperaturas.

Empleados de Telmex, la CFE y la Japay, cuya labor está en la calle, son parte de los damnificados permanentes de las temperaturas en esta temporada del año. Sus gruesos uniformes protectores son un generador automático de bochorno, el cual aumenta por las tareas físicas y la necesidad de ingresar a pozos y túneles para revisar o reparar instalaciones.- Hansel Vargas A.

De un vistazo

Sufren siempre el calor

Empleados de la calle de la CFE y la Japay son parte de los damnificados permanentes de las temperaturas en esta temporada del año. Sus gruesos uniformes protectores son un generador automático de bochorno, el cual aumenta por las tareas físicas y la necesidad de ingresar a pozos y túneles para revisar o reparar.

Generadores de calor

Agentes del Grupo Goera de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), los cuales tienen como función recorrer la ciudad en motocicleta, vestidos con grueso uniforme negro, botas, guantes y chaleco antibalas, sufren porque este último se sobrecalienta por su exposición al sol y transmite el calor a la piel de los oficiales que lo portan casi 24 horas.




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